Doctora Ana garbizu: medicina nutricional

Nueva consulta de Medicina Nutricional de la Dra. Ana Garbizu

Desde el miércoles 9 de septiembre de 2015 ha comenzado a pasar consulta de Medicina Nutricional en el Policlínico Virgen del Alcázar Floridablanca la doctora Ana Garbizu, médico internista especializada en nutrición.

En esta consulta la doctora realiza un análisis pormenorizado de cada pacientedesde el punto de vista médico, aumentando así las posibilidades de éxito no sólo para perder peso, sino para corregir los hábitos alimenticios y encontrar las pautas de nutrición más indicadas para cada persona.

La doctora Garbizu pasará consulta la segunda semana de cada mes en horario de mañana y tarde, llevando así un seguimiento personalizado de cada paciente. Las citas puede pedirse llamando al 968 47 16 78, el teléfono de consultas del Hospital Virgen del Alcázar.

En la primera consulta, la doctora establece con el paciente una sólida relación de confianza y cercanía, necesaria para alcanzar con éxito los objetivos que se buscan. Ese seguimiento personalizado es fundamental para conocer todos y cada uno de los factores que influyen en nuestros hábitos alimenticios, y permite elaborar el plan de alimentación más adecuado.Por lo tanto, la primera fase es un conocimiento detallado de cada persona, el estudio del contexto que le rodea y todas aquellas circunstancias que pueden tener una relación directa con sus hábitos en la alimentación.

En todos los casos se busca un equilibrio personal, donde haya una buena relación entre la salud emocional y la nutrición, ya que cuidar la forma en la que comemos es esencial para el equilibrio personal.

Consulta de Medicina Nutricional: Mejor entendimiento del cuerpo

En la consulta nutricional de la doctora Ana Garbizu se ayuda a encontrar el mejor entendimiento del cuerpo, la dieta más indicada para cada caso y a entender la importancia de disfrutar de una buena alimentación para contribuir a nuestra salud y bienestar, tratando casos de reeducación alimentaria, problemas con la comida, desregulación emocional, obesidad Infantil, obesidad y sobrepeso, dietas personalizadas, bajo peso, embarazo y lactancia, ansiedad y estrés.

nutritionist gives the patient an apple

Nutrición Emotiva: Cómo influyen nuestros sentimientos en la alimentación

Nutrición emotiva, un concepto, en principio, novedoso, pero de gran importancia para nuestro bienestar global. Cuando hablamos de nutrición emotiva nos referimos al análisis de la relación existente entre de la alimentación y nuestros sentimientos.

Se trata de una conexión real que cada vez tiene más peso a la hora de establecer unas pautas saludables y unos hábitos de vida equilibrados. Un aspecto que los médicos nutricionistas tienen muy en cuenta en las dietas personalizadas y en la comprensión de los distintos trastornos alimenticios que ayudan a corregir y mejorar. Y es que el estado de animo es un fiel reflejo de los sentimientos que experimentamos en diferentes momentos de nuestra vida, unas emociones que influyen de forma muy directa en nuestra conducta alimentaria.

La nutrición emotiva se asienta en dos principios esenciales. Por una parte, que el humor y los cambios que experimentamos tienen una relación directa con nuestros hábitos alimentarios y viceversa. Es decir, que la alimentación también influye en nuestro estado de ánimo.

Por tanto, nuestro equilibrio emocional pesa mucho a la hora de llevar una vida sana, con una correcta alimentación que nos aporte bienestar y nos ayude a encontrarnos bien. Este equilibrio es el que favorece hábitos alimentarios saludables y enriquecedores.

 

A su vez, precisamente, llevar un equilibrio nutritivo previene los ritmos de alimentación disfuncionales y nos hace sentir mejor con nosotros mismos. Una persona que emocionalmente está centrada, posee una fuerza interior mayor para mantener unos hábitos nutricionales de máxima eficacia y hacer frente a imprevistos.

Desde el punto de vita de la alimentación, está corroborado que si realizados una selección inadecuada de alimentos, ésta repercute en nuestro estado emocional y humor.

De hecho, en muchas ocasiones, cuando los ritmos de alimentación disfuncionales son crónicos ocultan alteraciones del temperamento y reflejan tensiones emocionales que se encuentran sin resolver.

Sin embargo, si, con sin ayuda de un buen médico nutricionista y expertos en áreas como la psicología se consigue un ritmo de alimentación nutritiva adecuado, acorde a las necesidades personales de cada uno, se previenen los cambios de humor negativos y se favorecen las actitudes positivas. Por tanto, el equilibrio nutricional depende del equilibrio emocional.

De ahí que el objetivo que centra la nutrición emotiva sea conseguir una nutrición positiva para el cerebro y el sistema nervioso mediante alimentos inteligentes. Una vía directa al equilibrio emocional.

¿Qué es la nutrición emotiva?

Nutrición emotiva es encontrar pautas positivas de alimentación que mantengan el equilibrio químico corporal y emocional. Se trata de establecer una serie de nutrientes que estimulen nuestro sistema y el organismo para que el cuerpo pueda evitar virus y afecciones y regular los propios sistemas neuroquímicos y neuroglandulares (hormonas, glándulas principales, neurotransmisores y sistema nervioso).

Un ritmo de alimentación equilibrado ayuda a la regeneración interna y hace posible que el cuerpo cada vez este más sano, con más fuerza y vitalidad. Además, otorga la posibilidad de prevenir los cambios de humor. Por tanto, no olvides que una buena alimentación te hará tener una vida más feliz y equilibrada.

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Trastornos de la Conducta Alimentaria ¿Qué son?

¿Sabemos a qué se denomina Trastornos de la Conducta Alimentaria ¿Qué son? Tener unas pautas poco equilibradas en nuestra alimentación se convierte, en ocasiones en un problema que esconde, en la gran mayoría de los casos, algún desequilibrio interno, psíquico. Puede ser leve y circunstancial, debido a una etapa de estrés, apatía, abandono personal por una pérdida cercana o más grave, asociado a aspectos psicológicos que se traducen en los que se denominan Trastornos de la Conducta Alimentaria. Todo ello puede ser el reflejo exterior de cambios bruscos en la forma de ser, problemas en el entorno familiar, conflictos internos personales, falta de autoestima, obsesiones por los ideales de belleza impuestos, etc.

 

El ritmo de vida, las presiones ejercidas por el entorno social, así como el cambio de los valores tradicionales hacen que, en muchas ocasiones, se genere frustración, malestar interno y ansiedad en muchas personas que no sabe cómo canalizar estos sentimientos encontrados y se manifiestan en alteraciones y cambios en la alimentación, los denominados Trastornos de la Conducta Alimentaria de los que hablamos en estas líneas.

Según define la Asociación Contra la Anorexia y la Bulimia, los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TAC) se asocian a desórdenes mentales “caracterizados por un comportamiento patológico frente a la ingesta alimentaria y una obsesión por el control de peso” que nos llevan a perder nuestro “Equilibrio emocional». En la gran mayoría de los casos, son de origen multifactorial y tienen su origen “en interacción de diferentes causas de origen biológico, psicológico, psicológico, familiar y sociocultural”.

El principal problema es que estas enfermedades, toda bajo el paraguas de la denominación Trastornos de la Conducta Alimentaria tienen consecuencias negativas en la salud integral de la persona, que se reflejan tanto en el ámbito mental como físico.

Los casos más conocidos o los que a todos nos vienen a la mente son la anorexia y la bulimia nerviosa, pero no queda todo ahí, hay muchas más alteraciones psicológicas o problemas que se reflejan en una inestabilidad en la alimentación.

En todos ellos, el denominador común, tal como destacan los máximos especialistas en los campos de Nutrición y Psiquiatría es que se trata de “nuevos desórdenes” asociados a la alimentación que tienen sus propias características y que se diferencian claramente de los trastornos denominados “clásicos”, que han sido la obesidad, la anorexia y la bulimia.

¿Por qué nacen estos Trastornos de la Conducta Alimentaria?

Junto a estas conocidas palabras comienzan a proliferar otras menos populares por la sociedad en general, pero que empiezan a hacerse más habituales entre los profesionales de la nutrición: diabulimia, ortorexia, potomanía, permarexia, vigorexia, sadorexia, drunkorexia-ebriorexia o seudorexia, entre otras.

Son nuevos trastornos o alteraciones en la conducta alimentaria asociados a personas que buscan la perfección estética o la plena salud, incluso a expensas de arriesgar su vida.

En este sentido ya se han pronunciado expertos de reconocido prestigio como el doctor en Ciencias Químicas y catedrático de Bioquímica en la Universidad Complutense de Madrid, Antonio Villarino Ruiz. En el manual titulado “Controversias sobre los trastornos alimentarios” publicado por el Instituto de Trastornos Alimentarios (ITA) de Barcelona, Ruiz resalta que estas conductas son “cada vez más frecuentes” y tienen un claro origen: el culto a la salud corporal buscando “la salud total”, acompañado por un canon estético ilusorio de la perfección “que nos conduce a modificar o, al menos a modular, los hábitos alimentarios”. Aunque se han clasificado según sus diferentes conductas, todos conllevan un desequilibrio psicológico.

Se trata de casos en los que hay que “hilar” más delicadamente, ya que suelen ser “subdiagnosticados” en consulta y, en una primera vista pueden pasar inadvertidos, ya que no todos presentan episodios diarios. Además, al no estar identificados socialmente, “una vez en la consulta del especialista pueden encontrarse ya en una fase complicada” indica Villarino.

Aunque no se consideren alteraciones importantes, en algunos casos, es importante corregirlos para evitar que deriven en riesgos graves para la salud “al ser consecuencia, mezcla o efecto colateral de la anorexia o la bulimia”, añade

A continuación se detallan los casos que más se están diagnosticando y que comienzan ya a tener su tratamiento por parte de médicos nutricionistas y psicólogos.

Ortorexia: Comer sano hasta límites exagerados

Se llama así a un trastorno alimentario que tienen las personas que están obsesionadas hasta límites exagerados por la “comida saludable”. Aunque en un principio parece incluso un aspecto positivo, el problema es que llevarlo más allá de lo razonable puede llevar incluso a la desnutrición, según indica el doctor de Estados Unidos, Steven Bratman, ya que puede desechar de su dieta alimentos que son necesarios. Fue precisamente él el que acuñó a este trastorno en el año 1997, basándose en el griego ὀρθός orthos, ‘correcto’, y ὄρεξις orexis, ‘apetito’, literalmente ‘apetito correcto’.

Para este Bratman, se trata de casos “obsesivos-compulsivos” con aquello que el paciente clasifica como “alimentación saludable”. Es tal su límite por cuidarse y no ingerir nada que no considere sano, que puede llevarle a no incluir nunca en su dieta alimentos que contengan grasas, conservantes, colorantes artificiales, etc.

Vigorexia: Obsesión por el físico e ingesta desproporcionada de proteínas

Otro de los trastornos mentales que puede repercutir directamente en una mala nutrición es la vigorexia o el complejo de Adonis, anorexia invertida o dismorfia muscular. Suele afectar, en la gran mayoría de las veces, a hombres jóvenes, con edades comprendidas entre los 18 y los 35 años.

En estos casos, la persona se obsesión por el ejercicio hasta un grado patológico y quiere incrementar como sea su masa muscular. Para ello, se ayuda de dietas restrictivas, ingesta exagerada de proteínas, suplementos proteicos y anabolizantes. Un coctel explosivo que acaba pasando factura.

De momento no se ha reconocido como una enfermedad por la comunidad médica internacional. Detrás de ella puede haber problemas fisiológicos o emocionales.

En el primer caso, se asocia a trastornos en las hormonas y los mediadores de la trasmisión nerviosa del Sistema Nervioso Central.

En el ámbito emocional, puede ser que aparezca esta conducta por una vinculación emocional del paciente con su entorno, así como por factores culturales sociales y educativos, que hayan derivado en un tipo de personalidad obsesiva.

salud y dieta

La doctora Ana Garbizu, en el congreso de nutrición celular activa

La doctora Ana Garbizu, participó recientemente en el Congreso de Nutrición Celular Activa, programado por los Laboratorios Nutergia, en Valladolid. Expertos y profesionales del mundo de la medicina y la farmacia se dieron cita en este evento para analizar la relación existente entre nutrición y salud. En este sentido, las jornadas sirvieron para adentrarse más en cómo están íntimamente unida la salud física, mental y emocional. Una especie de “diálogo” que entiende la salud como un todo, tan esencial hoy día para entender y tratar problemas de la sociedad actual como la depresión y la ansiedad en la medicina integral y natural, las patologías auto inmunes, el deterioro cerebral o los procesos degenerativos.

Las jornadas, de valor formativo, estuvieron dirigidas por el valor formativo de estas jornadas. doctor Régis Grosdidier, doctor en Medicina y experto en nutrición celular activa) quien impartió los contenidos.

En esta reunión, en la que se contó con la participación de la doctora Ana Garbizu, Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Zaragoza y Especialista en Medicina Interna por la Universidad de Navarra. Como médico nutricionista, se interesó, al igual que los profesionales asistentes, por la importancia que tiene para la medicina actual la concesión de un significado global entendido “para y por el ser humano”. Esta idea engloba una visión similar a las medicinas ancestrales donde la salud se valora teniendo en cuenta y abarcando el estado físico, emocional así como las circunstancias ambientales y sociales.

Desde la idea del análisis profundo del concepto salud-enfermedad, durante el congreso se expusieron numerosas estrategias en materia de Nutrición Celular Activa (NCA) y Terapia Ortomolecular. El objetivo, proporcionar herramientas eficaces para el abordaje terapéutico de diferentes trastornos de la salud y patologías, especialmente aquellos que más inciden en nuestra sociedad actual.

La Nutrición Celular Activa tratada por Claude Lagarde

El tema que se abordó en este congreso se recoge también en libros como el escrito por Claude Lagarde y su investigación médica. El autor, muy interesado por la inteligencia celular, descubrió la importancia de los oligoelementos- elementos químicos que están presentes en los organismos vivos en una concentración muy baja- y comenzó a investigar sobre el leguaje de los billones de células que componen nuestro ser.

Según su investigación, existe una forma de dialogar con nuestro cuerpo, que se basa en reconstruir el esquema de los intercambios metabólicos que se producen de forma continua dentro de nosotros. Basándose en el principio de la inteligencia intrínseca, considera que la célula es el centro de la “salud óptima” de cada persona, ya que s la sabe lo que necesita y nos lo dice.

De hecho, establece un método que se asienta en la importancia de “escuchar a las células” mediante los 7 terrenos C.H.A.N.B.I.O.® y “responderles” cuando se entiende su lenguaje, ese código indispensable para la salud es el que ha llamado “ Nutrición Celular Activa ® (NCA®)”.

Es una forma de entender la medicina de otro modo, una vía que le aporta un valor añadido global que repercutirá aspectos muy positivos para estar mejor y conocer lo que puede aportar la Nutrición Celular Activa a la calidad de vida y el envejecimiento saludable.

hipotiroidismo

Ana Garbizu participa en el seminario sobre hipotiroidismo subclínico

Los profesionales de la medicina nutricional continúan durante toda su carrera adquiriendo mayores conocimientos sobre los temas de mayor actualidad, novedades en el campo de la nutrición, etc.

En este sentido, la doctora Ana Garbizu, ha participado recientemente en el seminario titulado “abordaje nutricional del hipotiroidismo subclínico” impartido por los laboratorios YSONUT. En estas sesiones se analizó la relación de la alimentación en los casos de pacientes con hipotiroidismo subclínico, así como los últimos avances alcanzados con estudios sobre esta patología.

El hipotiroidismo subclínico se define por la existencia de elevadas concentraciones de tirotropina en presencia de concentraciones normales de tiroxina libre. Se trata de un es trastorno frecuente en la población general, especialmente en mujeres de avanzada edad.

Entre los síntomas más significativos, en un porcentaje elevado, se encuentra el aumento de peso del paciente así como su dificultad para perderlo. No les sucede a todas las personas que padecen esta disfunción pero sí afecta a un porcentaje importante, aunque no es causa de obesidad. Esto se traduce en dietas poco efectivas con errores nutricionales, falta de autoestima e incluso poca comprensión social.

En el hipotiroidismo existe un ritmo de metabolismo lento y puede haber un aumento de peso corporal, según la gravedad del hipotiroidismo. Habitualmente este aumento de peso suele ser moderado, de aproximadamente un 10%, predominando una retención de agua y sal sobre el aumento de la grasa corporal. Como el hipotiroidismo es más frecuente en las mujeres y su prevalencia aumenta con la edad, no debe confundirse con los cambios producidos por la menopausia.

La primera medida a tomar es controlar la función tiroidea. Nuestro endocrinólogo nos indicará la medicación adecuada para lograrlo. Esto nos permitirá tener parte de la batalla ganada pero, por supuesto, una alimentación saludable y equilibrada jugará un papel fundamental. Algunos alimentos favorecen el funcionamiento de la glándula tiroides y otros interfieren directamente en su función o impiden la absorción intestinal de la hormona tiroidea. Por tanto, debemos saber qué comemos y cómo afecta a nuestra salud. Entre los alimentos recomendados están aquellos que aportan la cantidad de yodo suficiente para la producción de tiroxina.

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¿Cómo volver a una rutina de alimentación saludable tras el verano?

Recuperar una alimentación saludable tras el verano puede conseguirse de forma sencilla y un poco de disciplina.

En la época estival, las vacaciones muchas veces hacen que cojamos algunos kilos de más al saltarnos los horarios y las constancias de nuestro día a día. Así lo reflejan los datos aportados por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO, que indican que en estos meses tendemos a engordar de media entre tres y cinco kilos. Es cierto que se tiende a comer menos, pero también peor al haber más salidas y extras.

Para volver a una alimentación saludable, hay una serie de pautas que pueden ayudarnos, sin necesidad de adoptar dietas drásticas no recomendadas. Todo ello, siempre, teniendo en cuenta que no existe ninguna contraindicación ni alergia a algún alimento.

Realizar 5 comidas al día:

Tres de ellas serán las principales y otras dos, tentempiés.

Beber entre 2 litros y 2,5 de agua a diario

Se recomienda beber líquido, pero que sea agua, no refrescos ni bebidas gaseosas. Estar hidratados y paliar la sensación de vacío se puede conseguir si tomamos agua. Se recomienda beber entre 2 litros y 2,5 litros al día.

Incorpora a tu dieta alimentos integrales

Los cereales integrales, como el trigo, la cebada, el arroz, la avena, el centeno, etc. tienen una variedad de nutrientes que ayudan a prevenir la aparición de patología, por eso se recomienda su incorporación en la dieta.

Optar por fruta y verdura

La fruta y la verdura fresca, sin que estén envasadas, es una opción también muy recomendable. Lo más indicado es tomar de 5 a 7 raciones al día.

Comer la fruta con piel

Es una forma de aportar un mayor número de fibra, vitaminas y minerales a nuestro organismo.

Olvidar los zumos envasados

Eliminar de nuestra dieta alimentos precocinados y muy procesados

Optar por cocción y horno. Evitar los fritos y los empanados.

No abusar del azúcar, los endulzantes o aquellos alimentos que los contengan

Elegir el jamón york, pavo o jamón serrano magro, preferentemente en “al corte”, sin envasar.

El pescado unas cuatro veces por semana y legumbres una o dos veces.

Llevar una planificación de las comidas, así como una la lista de la compra para evitar la improvisación.

Comer despacio. Masticar bien los alimentos e intentar no cocinarlos en exceso.

Las bebidas alcohólicas, mejor evitarlas, sino, tomarlas con moderación,

Se recomienda combinar en todas las comidas una proteína, un hidrato de carbono (integral, fruta o verdura) y 1 grasa saludable.