Dieta saludable en Navidad

Consejos para una dieta saludable en Navidad: Opta por lo mediterráneo

Una dieta saludable en Navidad es posible si seguimos una serie de consejos y opta por los productos  mediterráneos y de temporada.

La Navidad es la época en la que asociamos las celebraciones entorno a la comida. A pesar de los posibles excesos puntuales, podemos seguir unas pautas para disfrutar de unas vacaciones saludables y equilibrar el pequeño descontrol en nuestros hábitos, especialmente, alimentarios, en días como Nochebuena, Navidad, o Nochevieja.

En estas fechas se incrementan las reuniones, cenas, etc., un hecho que puede provocar que se pueda aumentar nuestro peso al ingerir alimentos alejados de nuestra habituales pautas diarias. La media indica que durante estas es habitual engordar entre dos y cuatro kilos. Eso sí, Un estilo de vida saludable es posible incluso rodeados de los mejores manjares, polvorones o dulces familiares.

“Una dieta saludable en Navidad es posible si seguimos una serie de consejos y opta por los productos  mediterráneos y de temporada”

Es cuestión de disfrutar con moderación y en una justa medida, así como incorporar actividad moderada en nuestros días de descanso con paseos familiares, recorridos por tiendas para los regalos, etc. Miles de ideas para pasar una Navidad más activa, sana y reconfortante, porque cuidar los sentimientos y rodearse de los más allegados también alimenta la salud. Para ello, te damos unas pautas de health coach:

Tómate tiempo para preparar un menú saludable para las fechas clave:

Preparar una jugosa propuesta gastronómica no tiene por qué ser sinónimo de poco equilibrada. Por ejemplo, en nuestros productos mediterráneos disponemos de una amplia variedad de frutas y las hortalizas que ofrecen múltiples y ricas posibilidades para recetas de los más llamativas, incluso platos de alta cocina. Es sólo ponerse manos a la obra y preparar un menú equilibrado y creativo. Una dieta saludable en Navidad.

Calcula las porciones:

Lo más idóneo es potenciar el aspecto visual. Se trata de sencillos trucos con los que seguir una dieta saludable en Navidad. Para reducir las porciones es mejor comenzar con una buena ensalada que sacie el apetito inicial y seguir con alguna propuesta con verduras. Luego, emplear platos un poco más pequeños para las raciones de aquellos alimentos con más aporte calórico, que deben estar presentes, pero en menor cantidad.

Apostar por el colorido de las frutas y verduras, muy decorativas:

Este año apuesta por cenas y comidas originales y llenas de color. ¿Cómo? Con platos ligeros pero muy nutricionales en los que predominen las frutas y las verduras de temporada. Diseña un menú equilibrado para estas fiestas, aportando imaginación: Alcachofas, lombarda, coliflor, plátanos, manzanas, tartas caseras de frutas. Hay infinidad de opciones que pueden ser las protagonistas para dejar en un segundo plato dulces hipocalóricos típicos de estas fiestas, que, se pueden probar, pero en pequeñas porciones. Si llegamos a la sobremesa con una comida en la que verdura, pescado y fruta sean las estrellas , se reducirá la ingesta de dulces navideños.

Olvidar los atracones en las comidas:

Lo más indicado para no encontrarnos mal tras las comidas navideñas es alejarse de los atracones. Se puede comer de forma variada, probar de forma excepcional las propuestas gastronómicas típicas de estas fechas, pero siempre con moderación y prudencia. La mejor receta para no tener que recuperarnos de una mala digestión es no cometer excesos de los que nos podamos arrepentir. Hay que intentar continuar con nuestra dieta equilibrada, comiendo de todo, pero en su justa medida. Lo ideal, seguir la pauta recomendada diaria de consumir 5 raciones de frutas y hortalizas.

En este tipo de celebraciones, como las comidas de empresa, reuniones de amigos y familia, lo idóneo es optar por aquellos platos donde predominen las verduras, carnes magras con guarniciones de ensaladas, así como pescados suaves y postres a base de frutas. En caso de que en una comida nos pasemos con las salsas, las grasas o los dulces, hay que intentar compensar con una cena lo más ligera posible de pescado a al plancha, yogures desnatados o verdura.

Consumir alcohol de forma moderada:

La ingesta de bebidas alcohólicas durante las fiestas navideñas también incrementa el aumento de peso. Lo ideal es tener mucha precaución y tomar este tipo de bebidas de forma moderada.

Mucho cuidado con los postres navideños:

Los postres típicos de estas fiestas se caracterizan por sus elevadas cantidades de azúcar refinado y grasas saturadas. En este sentido, es recomendable probarlos pero en pequeñas cantidades. Comer de todo un poco, pero con la moderación que se indica para seguir unas pautas saludables en alimentación.

Actividades festivas en movimiento. Haz de las vacaciones un ejercicio:

Plantear el tiempo de vacaciones con planes activos es otra buena opción para hacer ejercicio moderado. Excursiones a la montaña, paseos en bici o incluso caminatas en calles de escaparates para elegir los regalos. Todo es moverse y estar activo en la medidas de nuestras posibilidades.

Lo ideal es no olvidarnos de nuestras costumbres diarias ya sean paseos de 30 minutos, caminatas, ejercicio habitual en gimnasios o al aire libre. Hay que continuar con esos hábitos saludables independientemente de la época del año, ya que se trata de mantener un estilo de vida y una filosofía saludables que nos ayude a tonificar músculos, fortalecer huesos, , acelerar el metabolismo y quemar grasa, así como mejorar el humor y el descanso.

Regala detalles que fomenten la salud:

Este año también es una buena ocasión para pensar en regalos diferentes, que tengan de fondo la idea de cuidar nuestra salud. Por ejemplo, cestas de frutas, desayunos saludables, cursos de cocina mediterránea, sesiones de orientación en la alimentación más adecuada para nosotros con médicos dietistas, bicicletas estáticas o pedales para la circulación en casa, masajes relajantes, etc. Sorprender con la idea de la importancia que debe tener también la salud para los que más queremos.

Olvida las dietas previas:

En muchas ocasiones, se comienza una dieta estricta los días previos a la Navidad para así pensar que se pueden compensar los excesos de estas fechas. Si embargo, hay que recordar que estos cambios de peso tan rápidos nunca son buenos para nuestra salud. No sólo pueden afectar al metabolismo, sino que favorecen la aparición de marcas en la pile como las estrías. Lo más indicado es comer con medida e intentar aumentar el ejercicio para poder quemar esas calorías de más.

Un buen descanso, tan importante como la dieta:

Cuidar nuestra alimentación es esencial, pero también el descanso. Se deben dormir un promedio de ocho horas diarias, tiempo necesario para que “se activen mecanismos que regulan el apetito y la sensación de saciedad. Cuando uno se desvela, es más probable que se tenga más hambre y aparezcan antojos de alimentos no tan sanos