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Lista de deseos para un año nuevo saludable y emocionalmente armonioso

Un año nuevo saludable es posible si nos lo proponemos. Se trata sólo de organizarnos y cuidarnos un poco más con hábito alimenticios correctos, descanso y actitud positiva. Está claro que todo logro comienza con la decisión de intentarlo. El hecho de ponerse en marcha, dar el primer paso, ya es en sí un gran avance.

Quizá, justo ahora que arranca un nuevo año es el momento idóneo para cuidarnos un poco más, poner atención a nuestra salud y apostar por una dieta acorde a nuestras necesidades, que nos aportará un mejor bienestar, equilibrio emocional y el estar a gusto con nosotros mismos.

Un año nuevo saludable es posible si nos lo proponemos

Para este nuevo año, lo más indicado es escribir una lista de deseos que nos marquen la hoja de ruta. En ellos, cuidar nuestra alimentación tiene un peso muy importante, ya que repercutirá de forma muy positiva en nuestro bienestar, nustra salud y las ganas de seguir comiendo de forma rica, equilibrada y con los mejores productos de temporada en los que predomine la comida mediterránea, tan buena y aconsejable. Lo mejor, ponernos en manos de nuestro médico nutricionista de cabecera, explicarle nuestros objetivos,

  1. Cuidarnos para tener una mejor salud: Con la salud, lo mejor cuidarla al máximo. Por eso, un buen propósito puede ser llevar una dieta equilibrada de forma habitual para tener la energía que necesitamos.
  1. Acudir a mi médico nutricionista si necesito apoyo: Si crees que debes tener una alimentación especial por algún motivo o quieres el apoyo de un profesional para lograr tus objetivos de alimentarte mejor, no dudes en ponerte en manos de tu médico nutricionista. Las consultas y el asesoramiento personalizado son una pieza clave que nos afianzarán en nuestro deseo de mantener un peso adecuado, llevar una dieta sana y variada, pero de forma correcta y acorde a las necesidades de nuestro organismo.
  1. Comer despacio, saborear los alimentos: Las prisas nunca son buenas consejeras. A la hora de comer, lo más indicado es dejar el ordenador a un lado, y tomarnos nuestro tiempo para saborear los alimentos. Es un consejo muy sencillo, pero también de lo más saludable. Se trata de una manera de percibir mejor la riqueza y variedad de los sabores de lo que ingerimos y, además, hacer que asociemos el momento de la comida como un acto placentero. Comer despacio nos ayuda también a controlar mejor las cantidades que consumimos, ya que nos permite estar más atento a lo que ingerimos. Además, contribuye a experimentar la sensación de saciedad con menos cantidades, una forma de controlar el peso corporal. Cuando queremos adelgazar, mantener nuestro peso y no aumentar lo, siempre es aconsejable comer despacio.
  1. Deporte moderado: Aprovechar lo que nos gusta para practicar un deporte entre tres y cinco veces a la semana, ya sea caminar, padel, nadar, etc. Moverse, estar activo y optar por una actividad que se amolde a nuestra capacidad.
  1. Disfrutar de los pequeños momentos: Poner en valor lo positivo que pasa en nuestro entorno en el día a día contribuye de forma muy positiva en nuestro estado de ánimo y bienestar. La salud emocional es tan importante como el equilibrio en nuestra alimentación. Ambas suman y se complementan.
  1. Mejorar nuestros conocimientos y ganas de aprender: Seguir estudiando, apuntarse a cursos, aprender historia, etc. Se trata de continuar alimentando nuestras ganas de saber, nuestros anhelos, curiosidades y convertirlos en un hobby.
  1. Descansar: El sueño, un buen descanso nos ayudan siempre a mirra la vida con otros ojos, tener la mente despejada y pensar con más claridad. Aprovecha este año para incluir en tu lista de deseos cuidarte más y relajarte todo lo que puedas. Irá en tu beneficio personal y en tu ánimo para afrontar las cosas.
  1. Cuidar de mis personas más cercanas y alimentar la empatía: Tan importante es cuidarnos como prestar atención a todas las personas que nos rodean. La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar del otro, de comprender su visión de la realidad. Una actitud que nos beneficia como personas y contribuye a encontrarnos mejor con nosotros mismo, ya que muestra nuestros deseos de ayudar, comunicarnos y ser cercanos con la gente de nuestro entorno.
  1. Empatizar con todas las personas que tengo a mi alrededor: cada día nos enfrentamos a muchas personas y cada una de ella tiene una realidad diferente. Las mujeres somos empáticas por naturaleza, pero creo que tenemos que trabajarlo aún más.
  1. Sonreír: Uno de los mayores gestos del mundo, poderos, gratuito y alentador. Una sonrisa tiene la capacidad de cambiar el día a una persona. Nos ayudará a sacar los mejor de nosotros mismos, a pesar de cualquier adversidad, y valorar la propia vida en sus pequeños momentos. Además, puede ser muy alentador para las personas a las que dedicamos nuestro mejor yo.
  1. Planificación pausada: La productividad es fruto de una planificación pausada. Con esta expresión se defiende la idea de que debemos tener una organización general de nuestros objetivos y los pasos que deberíamos dar para conseguirlo. Pausada significa sin prisa, pero sin calma. Trabajo con pequeñas metas, poquito a poquito y sin agobios, asumiendo nuestra realidad. De esta forma, no se quedan las fuerzas por el camino cuando nos planteamos, por ejemplo, bajar de peso, cuidar nuestra alimentación, llevar una vida más saludable y hacer todo lo que esté en nuestra mano por tener una mayor estabilidad emocional.

Trabajar en la gestión de nuestras emociones es una de las claves de nuestra lista de deseos. Una visión equilibrada de la vida, que nos ayude a mejorar nuestra relación con nosotros mismos y con el entorno.

En este año nuevo saludable, todo es posible y está en tus manos.