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Contrarresta los excesos de comida en Navidad

Llegan fiestas donde se producen atracones de comida. En caso de que en un día concreto te hayas pasado, contrarresta los excesos de comida en Navidad y podrás también levantar el ánimo. ¿Por qué? Porque nuestro organismo, si no está cómodo, puede hacer que nos sintamos anímicamente más pesimistas y cargados.

No se trata de no probar lo dulces,  siempre que nuestra dieta nos lo permita y no existan intolerancias, sino de hacerlo con moderación. Disfrutar con cabeza y mantener el equilibrio. Aun así, si se ha cometido un exceso, es mejor que sea puntual, en una cena o una comida concreta y aplicar una alimentación más ligera al día siguiente. Se trata de simplificar lo que vamos a comer y aliviar el organismo. Una vía de deshacernos de lo que nos sobra grasas, toxinas, ácido úrico, etc. También de poner freno a la ganancia de peso y combatir, incluso, el pesimismo que produce la sensación de pesadez.

Aunque son fiestas especiales, se puede aprovechar los días entre celebraciones para depurarnos y cuidarnos un poco más. De esta forma, nos encontraremos mejor y será una terapia idónea también para el ánimo. Depurarnos es una de las mejores terapias antienvejecimiento que permitirá descansar al estómago, a los riñones y al hígado. Una pequeña limpieza interior que se trata básicamente de alejarnos de grasas, azúcares refinados, fritos, refrescos o alcohol. Un día para el organismo y lo más natural.

“Contrarresta los excesos de comida en Navidad, será una forma de sentirnos mejor y ayudar al organismo”

Para ello, apuesta por desayunar fruta del tiempo, madura a ser posible. También la puedes tomar a media mañana como tentempié de zumo natural. Como bebida, opta por una infusión depurativa (hojas de alcachofa, diente de león, ortiga, etc.).

En la comida, productos lo más naturales posibles. Sin frituras. Plancha o asado encajan muy bien. Aquí hay una amplia variedad de posibilidades. Desde una buena ensalada variada aliñada con aceite de oliva virgen, hasta arroz integral o pescado al horno. Como postre, yogur, kéfir o compota de manzana. En la cena, Cena verduras al vapor, al horno o cocidas. También requesón, queso tierno o acompañados de pequeñas porciones de frutos secos (piñones, almendras, nueces, avellanas). Las posibilidades son muchas, pero se basan en apostar por verduras, fruta de temporada, carnes y pescados ligeros al horno o la plancha. También en infusiones y caldos purificantes sin grasa.

La idea es compensar, aunque lo más indicado sea cuidar nuestra alimentación en Navidad para lamentar excesos. Ya lo recuerda también instituciones como la Fundación del Corazón, que cuidar lo que comemos es protegernos.

 

 

alimentación en Navidad

Moderar nuestra alimentación en Navidad es posible

Tener un control moderado sobre nuestra alimentación en Navidad es posible. Se trata de disfrutar de esta época del año, de sus comidas especiales pero sin caer en excesos. Así se puede evitar comenzar el año con las peligrosas dietas yo-yo, fruto de los kilos de más que se suelen acumular en estas fiestas.

Hay puntos clave que pueden ayudarnos a no subir de peso ante las cenas de empresa, menú de Nochebuena, fiesta de Fin de Año, etc. Se puede disfrutar, pero con moderación y algo de actividad también. El objetivo es evitar también el remordimiento de los atracones y educarnos en la nutrición como un hábito saludable que hay que mantener. Todo ello, a pesar de que en algún momento o comida en concreto podamos hacer una excepción. Como siempre, la idea que defienden los expertos en nutrición es tener un estilo de vida sano, con una alimentación variada y equilibrada. Así, un día o dos excepcionales no harán que variemos de peso.

1. Planificar: Configurar menú de Navidad más saludables

Si pensamos con antelación se podrán incluir comidas menos grasas y así elaborar recetas más saludables. Por ejemplo, en el menú navideño es más recomendable incluir alimentos ricos en proteínas. Platos de pesado, verduras y marisco. También es aconsejable evitar los hidratos de carbono, las grasas saturadas y el exceso de azúcar.

2. No elegir las cantidades con la vista:

 Cuando tenemos tanto alimento sabroso y típico de estas fechas, nos entra por los ojos y puede llevarnos a abusar en cantidad. Es importante tomarnos nuestro tiempo, saborear bien cada bocado y masticar. Así nos saciaremos mejor y evitaremos atracones.

3. Picoteos ligeros y alimentos saciantes:

Elige bien los alimentos. Desde los entrantes hasta los primeros y segundos, lo mejor será evitar las frituras y grasas. Apostar por proteínas, que llenan, sacian más y así comeremos menos cantidad de otros platos. Como entrantes, se pueden poner verduras en láminas, gambas o langostinos, mejillones, ensaladas. Como platos principales, mejor pescado que carne o éstas con no muchas salsas, a la plancha.

4. Evita el exceso de alcohol y los refrescos:

 Beber también nos puede llevar a tomar calorías en exceso, vacías. El alcohol, además, no aporta nutrientes y deshidrata. A ellos hay que unir el alto contenido en azúcares de los refrescos. Lo más indicado, optar, en general, por el agua. Reducir en la medida de lo posible las bebidas azucaradas y el alcohol. También se puede optar por zumo de tomate, agua con gas.

5. Postres originales de frutas:

Hacer combinaciones originales con fruta de temporada puede ser un broche final idóneo para estas cenas de días especiales. La presentación, en formas divertidas y con motivos navideños, hará que sea más atractivo. Kiwis, manzanas, naranjas, granadas, plátano. Todo un sinfín de posibilidades que serán más preferibles que tartas y postres azucarados.

6. Llegar a los dulces navideños sin sensación de hambre

Ir picando verduras, entrantes más ligeros y comer platos con proteína hará que lleguemos al dulce ya saciados. Así, se evita el atracón de azúcar navideño.

7. Comer despacio, sin ansiedad:

 El estrés y las prisas nunca son buenas. Tampoco en la mesa y repercute en la ganancia de kilos. Cuando comemos con ansiedad provocamos que se genere

una hormona relacionada con el aumento de la grasa corporal, el cortisol. Prueba a meditar durante unos minutos al día y disfruta de las fiestas.

8. Moverse. Estar activo:

 Incorporar alguna actividad para el periodo vacacional es una buena opción. Así, se puede disfrutar de familia y amigos con paseos, excursiones. Una forma de moverse y hacer ejercicio sin darnos cuenta. Es una buena época también para visitar alguna pista de patinaje sobre hielo, bailar en las fiestas y reuniones. Si tenemos el hábito de ir al gimnasio, es conveniente mantener esta actividad.

9. Compensar los posibles excesos puntuales

Tras días como Nochebuena o Nochevieja podemos optar por un menú depurativo. Se trata de compensar los posibles excesos con la ingesta de alimentos que agilicen el proceso depurativo. Por ejemplo, caldos ligeros, infusiones y fruta. Nuestro cuerpo lo agradecerá.