Comer legrumbres-beneficios

Comer legumbres: Buen fundamento de la dieta mediterránea

Comer legumbres es un buen fundamento de la dieta mediterránea. Se trata de un alimento con alto contenido nutritivo. Sin embargo, en los últimos años ha descendido su ingesta por varios motivos. En primer lugar, porque se asocia, de forma injusta, a que engordan. Otro motivo, es que se dice que pueden diferirse mal, aspecto que no es cierto. También la falta de tiempo.

“Comer legumbres es un buen fundamento de la dieta mediterránea”

Por todo ello, hay que recordar los grandes beneficios de comer legumbres e incorporarlas a nuestra dieta. Razones para incluirlas en nuestra dieta, al menos, tres veces en semana:

 

1. Tienen poca grasa. Además si se combinan de forma correcta con otros alimentos hacen que su absorción sea mayor.

2. Son económicas y se conservan durante mucho tiempo.

3. Son también una gran fuente de fibra. Nos dan una sensación de saciedad. Asimismo, ayudan al correcto funcionamiento intestinal. Es más, además controlan los niveles de colesterol y glucosa en sangre.

4. Contienen proteína vegetal de alto valor biológico. Es importante, especialmente en casos de dietas vegetarianas.

5. Gran cantidad de hierro. Su alto contenido en este mineral es esencial en nuestra alimentación. Sobre todo, en embarazadas, niños, perdonas mayores y deportistas.

6. Hidratos de carbono complejos que se absorben de forma lenta. Por este motivo, son idóneas para etapas en las que queremos adelgazar. En las cantidades correctas, evita picos de glucosa. También sacia el hambre y aportan energía.

7. Aportan vitaminas A, C, D, E, K. También ácido fólico, y minerales como calcio, magnesio, fósforo, yodo y potasio. Este coctel es muy importante para nuestro sistema nervioso y muscular.

dietetica-nutricion

Dieta Mediterránea y una reducción de las calorías: Pasaporte de salud

Optimizar nuestra dieta mediterránea, apostar por una reducción de las calorías, siempre de forma equilibrada y sana, es una forma cada vez más defendida por los investigadores de apostar por nuestra salud y calidad de vida. Así lo indica el reconocido por sus investigaciones en nutrición, envejecimiento y longevidad, Luigi Fontana, profesor de la Universidad de Washington (EE.UU.) que, ante los cambios de nuestra sociedad respecto a la alimentación, hace hincapié en la optimización de la dieta como vía para paliar lo mejor posible el paso de los años y las enfermedades asociadas a la edad. Sus hallazgos tienen aspectos muy positivos en materia de dietas y efectos terapéuticos.

Para demostrar estos beneficios, ha comenzado un estudio que compara los efectos de la dieta mediterránea con los de la alimentación habitual. En él indica los beneficios de la restricción dietética para la salud.

En una entrevista reciente, indicaba la importancia de comer un poco menos, para vivir más. No se trata ni de pasar hambre ni de cometer desórdenes alimenticios, sino de aprender a queremos, mimar nuestra alimentación y apostar por aquella dieta cuyos nutrientes son los más indicados para nosotros.

En este sentido, recuerda que en el año1935 se dio a conocer el primer estudio en animales que demostraba que una restricción de un 30-40% en las calorías aumentaba la vida sin malnutrición. Desde esa primera investigación, se ha avanzado en cientos de análisis que confirman que la restricción de proteínas se asocia con una vida más larga y sana, que previene el de cáncer, obesidad, diabetes o enfermedades cardiovasculares. Tras estas conclusiones, en estos momentos desde su departamento se centran en descubrir los mecanismos que hacen que esto ocurra en animales, con el fin de saber si ocurre lo mismo en humanos.

Lo que queda claro, según este investigador, es que las dietas con una restricción del calorías y proteínas del 20%, tiene beneficios reales en nuestra salud. Las personas que siguen esas pautas alimenticias, siempre de forma equilibrada y ordenada, tienen menos sobrepeso y obesidad, un perfil cardiovascular muy saludable, así como niveles de azúcar y de tensión arterial muy óptimos. Asimismo, se ha demostrado que sufren menos inflamaciones y registran perfiles idóneos de lípidos y colesterol.

La dieta mediterránea clásica es un ejemplo de salud, ya que combina una serie de alimentos sanos que ayudan a prolongar la vida y reduce el riesgo de muchas enfermedades. Se trata de comer de forma equilibrada, con alta presencia de verduras, así como una combinación de legumbres, pescados, algunos frutos secos y frutas. Todo ello, combinado con ejercicio suave regular y bienestar emocional.