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Seguir unas pautas saludables de alimentación, clave en vacaciones de verano

Para la doctora medico nutricionista y health coach en San Sebastián, a pesar de los posibles excesos puntuales, lo importante es seguir unas pautas saludables de alimentación para disfrutar de unas vacaciones de verano sanas y equilibrar pequeños excesos en nuestros hábitos alimentarios.

La doctora y health coach Ana Garbizu, médico internista especializada en nutrición resalta la importancia de una alimentación equilibrada diaria para conseguir un buen estado de salud y mejorar nuestro equilibrio, tanto físico como emocional. Un aspecto importante ante la llegada del verano, en la que muchas personas se preguntan ¿qué comer en vacaciones para no engordar?

Según Garbizu, no hay que preparase sólo para la operación bikini, “pero es verdad que también es un buen momento para empezar a cuidarse. Precisamente, la llegada del calor ayuda a seguir alimentación saludable con elementos de temporada como son las ensaladas y los numerosos alimentos frescos y sanos del verano”. En este sentido, recuerda que “la idea no es sólo bajar esos kilos de más que queremos, sino estar dentro de los parámetros de salud recomendados por los especialistas en nutrición, que ayudarán a nuestro organismo a encontrarse mejor todo el año”.

Respecto a las dietas milagro, para acelerar los resultados antes de ir a la playa, Garbizu resalta que no sólo no existen sino que son “tremendamente nocivas para la salud, ya que afecta muy negativamente a nuestro cuerpo”. “Estas dietas son hipocalóricas, se pierde de todo, se pierde mal, músculo y hueso, y de forma arriesgada, pero no grasa que es de lo que se trata. Este objetivo se consigue cuando llevamos una alimentación correcta y mantenida en el tiempo”, recuerda.

“Unas pautas saludables de alimentación son clave en  verano”

 

 Vacaciones saludables: pautas saludables de alimentación

 

  1. La alimentación equilibrada como norma:

La alimentación es el elemento que nos va a permitir tener un estado de buena salud. En este sentido, hay que intentar no pensar que en determinadas fechas, como las vacaciones de verano, se gana peso, que después toca perder. No se trata de ese planteamiento, sino de pensar que cuidar nuestro cuerpo es aprender a comer de forma sana y correcta, algo para toda la vida y que puede beneficiar en un buen estado de salud, como prevención ante ciertas patologías. Por un exceso de vez en cuando en vacaciones, no pasa nada. Lo que es importante es el día a día.

 

  1. Adiós a las dietas milagro, no existen:

Evite el efecto inmediato de estas dietas. Este efecto no es sano porque se pueden hacer dietas y se pueden perder tres kilos en una semana. Lo que hay que saber es que esos 3 kilos son 3 litros de agua que se pierden y se ganan en seguida. Si hacemos una dieta desequilibrada, al principio perderemos agua, pero luego será masa muscular. Por lo tanto, para asegurarnos que perdemos grasa, hay que ponerse un plan nutricional equilibrado.

 

  1. Apostar por una alimentación variada:

Nuestro cuerpo necesita una alimentación variada. Tenemos que saber que hay unos nutrientes básicos necesarios todos los días (proteínas de buena calidad poco grasas, carbohidratos no elaborados, grasas de aceite vegetal monoinsaturado, etc.)

  1. Cinco comidas al día:

Lo ideal es hacer cinco comidas. Hay que evitar estar más de cinco horas sin comer porque para prevenir los altibajos de azúcar en sangre. Un desayuno, un tentempié a media mañana, la comida del mediodía, la merienda y luego la cena.

  1. Deporte acorde a nuestro estado físico.

Caminar en la playa, nadar, jugar al tenis, etc. Cualquier actividad que incorporemos en las vacaciones es válida, siempre teniendo en cuenta que debe amoldarse a nuestro estado físico.

 

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En el Día del Cáncer de Mama: Prevenir en lo posible desde la nutrición

El Día del Cáncer de Mama. Hoy es una fecha de especial sensibilización para las mujeres. Marcado con tonos rosas, se impulsa la lucha constante de toda una sociedad por un objetivo común y muy loable: acabar con el cáncer de mama.

Cada año se suman más voces a este reto, aumentando así la concienciación, el apoyo emocional a las personas que lo padece o lo han padecido, así como a todo su entorno.

Es buena época para insistir en la importancia que tiene la prevención, poner de nuestra parte todo lo que podamos para, al menos, lucha contra esta enfermedad en todo aquello que esté en nuestras manos. El Día del Cáncer de Mama motiva a todos a inculcar la importancia de prevenir, llevar una dieta saludable, así como acudir a las revisiones periódicas.

La nutrición: Un factor preventivo clave

La alimentación desempeña fundamental en la prevención del cáncer de mama. Así se ha confirmado tras las conclusiones de diversos estudios que confirman que seguir una dieta equilibrada, basada en la conocida dieta mediterránea, es un factor protector frente a enfermedades, entre las que se incluye el cáncer.

Hay que evitar la obesidad, el sedentarismo, así como aquellas dietas pobres en frutas y verduras. Como bien es sabido, alejar también el consumo en exceso de grasas saturadas y llevar una vida equilibrada, fuera de situaciones de estrés, también so factores que contribuyen a prevenir esta enfermedad.

No se trata de elaborar una lista de alimentos concretos que estén directamente relacionado con un mayor riesgo de cáncer de mama, pero sí de recordad que la combinación de una dieta saludable, en la que se incluyan frutas, verduras, pescado y pocas grasas saturadas, así como el ejercicio físico son clave para evitar su desarrollo.

nutricion emocional

El comer emocional, la nutrición emocional

El comer emocional es un concepto de gran importancia para nuestro bienestar global. Cuando hablamos de comer emocional nos referimos al análisis de la relación que existe entre la alimentación y nuestros sentimientos.

La emocionalidad es la causante del bajo peso, del sobrepeso y de la obesidad. Tan importante es saber qué se come, como por qué se come. La emociones encontradas, las contradicciones, la debilidad, el miedo y el fracaso son la constante de un ser inteligente y sensible. El ser conscientes de nuestras limitaciones, el comprender nuestra ansiedad o angustia, nuestras emociones en suma, es casi siempre el primer paso para poner en marcha una solución a la hora de establecer unas pautas saludables y unos hábitos de vida equilibrados.

“El comer emocional es un concepto de gran importancia para nuestro bienestar global”

El médico nutricionista tiene que tenerlo muy en cuenta a la hora de realizar dietas personalizadas y para la comprensión de los distintos trastornos alimenticios, para ayudar a corregirlos y mejorarlos.

Existe un gran número de personas que desea entender y, posiblemente, cambiar la relación entre la comida y las emociones. Llevar un equilibrio nutricional influye en el equilibrio químico y glandular corporales (hormonas, glándulas, neurotransmisores, sistema nervioso, sistema inmunológico…) y en nuestro equilibrio emocional.

Un ritmo de alimentación equilibrado ayuda a la regeneración interna, a evitar enfermedades y hace posible que el cuerpo esté cada vez más sano, con más fuerza y vitalidad. Además, otorga la posibilidad de corregir los cambios de humor.

Por tanto, no olvides que una buena alimentación te hará tener una vida más feliz y equilibrada.

La doctora Ana Garbizu es médico nutricionista. Pasa consulta en el Policlínico Virgen del Alcázar Floridablanca. Citas – 968 47 16 78

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Salud emocional y nutrición: Una relación muy directa

La alimentación es un acto voluntario a través del cual aportamos a nuestro organismo los elementos que nuestro cuerpo necesita para un buen funcionamiento. Una vez introducidos en la boca, masticados y deglutidos, comienza la nutrición, proceso involuntario e inconsciente por el cual se recibe, trasforma y utiliza las sustancias nutritivas que contiene los alimentos.

Diariamente son necesarios una serie de alimentos. Una alimentación equilibrada proporciona  bienestar en las diferentes etapas de la vida, en la infancia, adolescencia, durante la preconcepción, embarazo, lactancia, edad adulta y madurez.

¿Qué significa una buena alimentación?

Es la que proporciona diariamente al organismo todos los macronutrientes (Proteínas, Hidratos de Carbono y Grasas) necesarios para un buen funcionamiento del cuerpo.

  • PROTEINAS. Encontramos proteínas, fundamentalmente, en los alimentos procedentes de los animales (carne, pescado, huevos…) y en menor proporción en vegetales (soja, legumbres, cereales…)
  • HIDRATOS DE CARBONO: se encuentran en los alimentos que crecen en la tierra o derivados: fruta, verdura, cereales, pan, arroz, pasta, etc.
  • GRASAS: pueden ser de origen animal o vegetal.

Además, hay que tener en cuenta el aporte de Micronutrientes. Los integran las vitaminas, oligoelementos, fitonutrientes, aminoácidos esenciales, minerales y ácidos grasos esenciales.

La Suplementación a dosis nutricional mediante vitaminas, minerales y antioxidantes, es muy importante para la salud, ya que tiene una incidencia directa en múltiples enfermedades.

Es esencial tener en cuenta LA REEDUCACIÓN ALIMENTARIA, para comprender por qué es necesario el aporte de los alimentos que nos aseguran un buen estado de salud. Con esto, se evita el picoteo, los atracones, tanto de día como por la noche, la apetencia por el dulce, etc.

Otro factor a tener en cuenta es CRONOBIOLOGÍA: La cronobiología es el estudio de los ritmos biológicos y metabólicos del cuerpo, que van variando en el transcurso de las 24 horas del día.

Como todos los seres vivos, el ser humano está sometido a un funcionamiento rítmico, por eso la gestión, es decir, el aprovechamiento de los nutrientes que ingerimos, también se estructura de manera rítmica.

Se trata de saber QUÉ COMIDA, QUÉ ALIMENTO, A QUÉ HORA Y CON QUÉ FINALIDAD se debe aportar, para obtener un buen aprovechamiento y un rendimiento adecuado en cada momento del día.

  • Es conveniente realizar un desayuno que contenga proteínas animales de buena calidad, por ejemplo huevo o jamón, para que se pongan en marcha las sustancias cerebrales necesarias (neuromediadores), que nos permitan pensar con claridad.
  • En la primera mitad del día es conveniente aportar carne roja o huevos, ya que contienen sustancias que suponen la puesta en marcha y el motor de arranque de nuestro organismo.
  • Para la cena, el pescado y el marisco nos ayudarán a tener un sueño de calidad.

¿Qué se entiende por una “mala alimentación”?

Las personas con una mala alimentación son aquellas que no aportan diariamente los alimentos necesarios, ni la cantidad de vitaminas y minerales para tener una buena salud y que desconocen cómo, cuánto y cuándo hay que comer.

El aspecto físico no muestra si una persona tiene o no carencias en su alimentación. Una persona delgada o con sobrepeso puede, en ambos casos, comer de forma inadecuada y tener falta de nutrientes. Si a esto se le suma el estrés, el resultado es una alarmante deficiencia en nuestro organismo que afecta de forma negativa a nuestra salud.

Según la persona, esto puede aparecer de múltiples formas: problemas dermatológicos, digestivos, de fertilidad, cardiovasculares, endocrinológicos, etc., o incluso de grasa corporal localizada, que son consecuencia de una mala alimentación.

Consejos Básicos para una alimentación equilibrada :

  • Realizar cinco comidas equilibradas al día. Si estás embarazada, procurar no comer para dos.
  • No dejar pasar más de 5 horas entre comidas, durante el día.
  • Rehabilitar el agua, procurando beber 1,5l diariamente y evitando, tanto niños como jóvenes y adultos los refrescos y los zumos industriales.
  • Alargar cada comida 20 minutos, para que nuestro cerebro reciba la información de que estamos comiendo.
  • Masticar bien los alimentos y mezclarlos bien con la saliva.
  • El huevo es un gran alimento, incluirlo en la dieta supone un gran aporte de proteínas de gran calidad.
  • Evitar las carnes rojas durante la cena.
  • Procurar mantener un ambiente cordial alrededor de la mesa. Los horarios de las comidas son espacios importantes para la comunicación y la reunión familiares.

El ejercicio físico es un complemento necesario para mantener un buen estado físico y mental. Intenta realizarlo diariamente, al menos, durante media hora.

Gran parte de la población no aporta diariamente las cantidades recomendadas.

Cuando la alimentación no es equilibrada, se produce una inflamación de baja intensidad, que supone el punto de partida de muchas enfermedades.

Lo ideal es respetar los horarios del cuerpo, levantarse y acostarse temprano, comer cinco veces por día y hacer ejercicio de forma regular y frecuente y tener en cuenta que LA SALUD EMOCIONAL Y LA NUTRICIÓN ESTÁN INTIMAMENTE RELACIONADAS.

Por eso,  QUE CUIDAR LA FORMA EN LA QUE COMEMOS ES CENTRAL PARA EL EQUILIBRIO PERSONAL