bebidas azucaradas

Bebidas azucaradas: el eterno dilema de los refrescos

El agua debe ser siempre nuestra primera opción para hidratarnos, especialmente en estas fechas de tanto calor. Los anuncios no paran de bombardearnos con bebidas azucaradas como alternativa de ocio y casi como un hábito más que asimilado, pero no es así. En todo lo relacionado con nuestra ingesta, la prudencia y la moderación son los mejores consejeros. Más con el azúcar “adicional” que tomaríamos a diario, casi sin darnos cuenta ,con este tipo de consumo.

La forma más aconsejada para refrescarnos, el agua. Aun así, en época de vacaciones puede que salgamos más de lo normal a picotear o cenar fuera. Como siempre, optar por lo más saludable es lo recomendado y deseable para nuestra correcta alimentación, aunque en ocasiones se pueda hacer una excepción por fechas señaladas. Los hábitos saludables y una dieta equilibrada, acorde a nuestras necesidades, es lo que debe predominar en general.

«Bebidas azucaradas: el eterno dilema del consumo de refrescos»

Saco a relucir el tema de las bebidas azucaradas, ya sean refrescos o zumos envasados, ante una reciente investigación española que ha publicado el «Journal of Nutrition. Este estudio se ha llevado a cabo por un nutrido grupo de reconocidos expertos como son Cíntia Ferreira-Pêgo, bajo el liderazgo de los doctores Nancy Babio y Jordi Salas-Salvadó, director de la Unidad de Nutrición Humana de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad Rovira i Virgili y del Instituto de Investigación Sanitaria Pere i Virgili, e investigador principal de la red CIBEROBN del Instituto de Salud Carlos III.

Esta investigación forma parte del estudio Predimed (Prevención con Dieta Mediterránea). Sin alarmismos ni reflexiones tajantes, ya que en la mayoría de los casos nuestro estado de salud es bueno, sí que es buen momento para pensar no tanto sobre si las tomamos o no, más ahora en vacaciones, sino el incremento de su presencia en nuestra vida diaria. El abuso que podemos estar haciendo de ese azúcar oculto, tan traicionero para el peso idóneo y con sus posible daños colaterales.

En este estudio se indica que existe una relación entre ingesta de cuatro tipos de bebidas (azucaradas, light, zumos naturales y envasados) con un aumento de las posibilidades de desarrollar síndrome metabólico en población mayor con alto riesgo cardiovascular.

¿Qué es el síndrome metabólico? Puede decirse que engloba un conjunto de factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión arterial, obesidad abdominal, niveles elevados de triglicéridos y glucosa y bajos de colesterol bueno.

Esta investigación se realizó en 1.868 personas con una edad comprendida entre los 55 y los 80 años, sin síndrome metabólico al inicio del estudio, pero sí con un alto riesgo cardiovascular. Los resultados indicaron que al consumir más de cinco vasos semanales de bebidas azucaradas y edulcoradas se elevaba, su riesgo en un 43% y un 74% respectivamente en comparación con los que toman menos de un vaso en el mismo periodo de tiempo. Además, este patrón de consumo aumenta un 9% el riesgo de tener hipertensión y de presentar niveles bajos de colesterol HDL (colesterol bueno). Los consumidores habituales de refrescos light, asimismo, tienen más riesgos de tener triglicéridos en sangre elevados y una mayor probabilidad de sufrir obesidad abdominal, según estas conclusiones.

Sin alarmismos, pero con moderación y alejados del consumo habitual

No hay que general alarmas ni olvidarnos para siempre de los refrescos azucarados. Eso sí, está claro que cuanto más natural sea lo que tomamos, mejor. Alejarnos de publicidad con las bondades que se asocian a estos refrescos, especialmente en aquellos casos en los que exista un perfil de riesgo cardiovascular alto. Evitar los zumos envasados como norma en merienda en los niños y priorizar la frescura que también proporciona la riqueza de las frutas de temporada como la sandía, etc. Como conclusión, lo ideal, no tenerlos dentro de nuestro “consumo habitual”, aunque los podamos pedir en algunas ocasiones.

proteina vegetal y frutos secos

Frutos secos: ricos en proteína vegetal y sustancias bioactivas

Los frutos secos, ricos en proteína vegetal y sustancias bioactivas, gozan de una inmerecida mala prensa, muchas veces porque se asocian sólo a su alto contenido en calorías. Es verdad que unos 100 gr contienen 600 Kcal, ya que su contenido en agua es muy bajo. Sin embargo, no hay que descartar las grandes propiedades y beneficios que tienen para nuestro organismo.

Pero es importante destacar que el 50% de las grasas que contienen, son de las que se denomian “grasas buenas”: grasas insaturadas, ácidos grasos omega 3, ácidos grasos oleicos y linoléicos. Con ellas podemos reducir el colesterol malo y a aumentar el bueno. So Por sus cualidades son alimentos que ayudan en la salud del corazón.

«Los frutos secos son ricos en proteína vegetal y sustancias bioactivas»

Aunque no son recomendables en las dietas hipocalóricas de forma general, debido a su alto contenido calórico, sí pueden tomarse en pequeñas cantidades, sin excedernos y siempre mejor crudos. Las recomendaciones diarias se sitúan en torno a unos 30 gr. al día. De ahí que sean ideales para introducirlos en ensaladas, platos habituales o en postres.

Eso sí, ante la duda, lo mejor es ponernos en manos de nuestro médico nutricionista, ya que, en ocasiones, pueden provocar alergias en personas con una alta sensibilidad o fermentaciones en el intestino, que provoca flatulencias. El profesional nos aconsejará sobre su introducción en nuestra dieta o selección en estos casos.

Por ejemplo, las vitaminas del grupo B que contienen, sirven para recuperarnos del cansancio, el síndrome premenstrual o combatir el estrés. Sus antioxidantes ayudan a luchar contra los radicales libres, que se relacionan con algunas enfermedades degenerativas y asociadas al envejecimiento.

Además, tienen abundancia de fibra y vitamina E, proporcionan calcio, y, en algunos casos puedan ser sustitutivos de la leche. La fibra de los frutos secos promueve un paso rápido de alimentos por el tracto intestinal, una forma de prevenir también el estreñimiento.

Asimismo, son ricos en proteína vegetal, y sustancias bioactivas como los flavonoides. Tienen un alto contenido en minerales, que aportan a nuestro organismo potasio, calcio, hierro, magnesio, y oligoelementos, como el zinc y el selenio. Con el fósforo que aportan se contribuye a mejorar la memoria y mantener la capacidad intelectual.

Los frutos secos: fuente de vitaminas

Algunas de sus propiedades, son:

– Favorecen una buena salud cardiovascular: Gracias a su aporte de fibra, sus proteínas vegetales. Son firmes aliados para proteger los vasos sanguíneos y reducir la presión arterial-

-Mejoran la inflamación: Su contenido en omega 3 y antioxidantes los hacen ser idóneos antiinflamatorios.

-Contribuyen a mejorar los niveles del colesterol bueno en la sangre.

-Son aliados contra el envejecimiento: la vitamina E que posee cuida de nuestars células.

-Asisten al buen mantenimiento de los músculos, por eso son muy consumidos por deportistas.

-Tienen arginina, muy relevante para la circulación sanguínea, la cicatrización de heridas y es un protector de las funciones inmunológicas.

Cualidades específicas de los frutos secos más conocidos

Cada uno de los frutos secos destaca por sus propias cualidades y funciones:

Anacardos: Repressentan una fuente de carbohidratos y proteínas. Sinónimo de vitamina B1 y magnesio. Ayudan en situaciones de estrés y depresión.

Almendras: Por su contenido en tienen vitamina E y magnesio. Ayudan a reducir el colesterol. En su piel hay flavonoides. Las almendras tienen gran cantidad de proteínas vegetales, vitamina C y fibra.

Avellanas: contienen grasas insaturadas, tiene vitamina E, vitaminas B1, B2 y B9, y vitamina A y C; también minerales, como potasio, calcio y magnesio, fósforo y manganeso. combatir la fatiga y el cansancio son ideales las avellanas por su aporte de hidratos de carbono.

Cacahuetes: contienen proteína y fibra, mucha vitamina E y B5, están recomendados en la infancia, adolescencia y durante el embarazo.

Nueces: son antioxidantes y ayudan a mejorar la memoria por los polifenoles que contienen. Son una buena fuente de omega 3 que ayuda a reducir el colesterol.

Pistachos: Ayudan a reducir el conocido colesterol malo. Además,  aumentan el colesterol bueno. Tienen un alto contenido en antioxidantes como las vitaminas A y E. pistachos son una fuente de potasio, calcio, fósforo y hierro.

Castañas: son ricas en azúcares y bajas en grasas buenas y proteínas.

Piñones: propiedades nutritivas que protegen el corazón, aportan mucha energía de forma rápida y tienen mucha proteína vegetal.

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La salud de un cuerpo alcalino ¿Sabes cómo se consigue tenerlo?

Tener un cuerpo alcalino es cuidar más y mejor nuestra salud. Una vez más, los alimentos y una dieta equilibrada desempeñan un gran papel en este sentido.

Te damos una pista, el limón es una clave esencial en este concepto.

Según numerosos estudios, entre los que se encuentran el realizado por el Instituto de Bioenergía Humana (BHU, por sus siglas en inglés) de Barcelona, “un cuerpo alcalino es una apuesta por un cuerpo más sano, con las ventajas que eso conlleva a la hora de la prevención. No se trata de tener en nuestras manos el remedio para todo tipo de enfermedades, sino poner todo lo que está de nuestra parte para disfrutar de una buena salud.

En este contexto, disponer de un pH en su nivel óptimo, que es lo que se consigue con un cuerpo más alcalino, juega a nuestro favor.

Ahora, seguro que te preguntas, ¿Qué significa exactamente “un cuerpo más alcalino”? Pues se trata de una expresión que se explica de forma sencilla: Tener un nivel de acidez o alcalinidad equilibrado en nuestro organismo. ¿Y cómo se mide? Pues a través de la sangre con una escala que lo evalúa del 0 al 14. El nivel idóneo se encuentra en torno al 7,4. También se mide en la saliva y en la orina.

Aumento de nivel de acidez o alcalinidad en nuestro organismo

Cuando existe un aumento de nivel de acidez o alcalinidad nuestro organismo se vuelve más “ácido”. Una descompensación ante la que nuestro cuerpo reacciona obteniendo nutrientes de los órganos para compensar así la diferencia. El cuerpo más ácido puede venir de situaciones de estrés, consumo de tabaco y alcohol. contaminación ambiental, una dieta inadecuada, sedentarismo y falta de ejercicio. Por tanto, un cuerpo más ácido es una posible fuente de problemas.

Cuando nuestro cuerpo es más ácido de lo normal se producen consecuencias como la pérdida de vitaminas nutrientes y minerales. En estos casos se puede observar en la en la caída del cabello, la fragilidad de las uñas, un cansancio constante o dolores de cabeza recurrentes.

Es parecido a tener un coche en buenas o malas condiciones. Si un cuerpo está ácido es como s coche oxidado que no puede funcionar correctamente. En cambio, si nuestro organismo es “alcalino” es como si estuviese bien lubricado y puede funcionará correctamente.

Por eso es tan importante mantener siempre un cuerpo más alcalino que ácido, con un nivel de pH que cercano a es 7,4 de nivel indicado.

¿Cómo disfrutar de las ventajas de un cuerpo alcalino?

Como todo en la vida, lo más indicado es tener un equilibrio entre los denominados alimentos alcalinizantes y ácidos. Siempre es mejor el consumo de más alcalinizantes.

Para disfrutar de un cuerpo más alcalino y ayudar a reforzar nuestro bienestar son importantes los siguientes consejos:

  1. Alimentación equilibrada para combatir la acidez

Una vez más, la alimentación tiene un gran peso para equilibrar nuestro pH y nuestra alcalinidad. Cuanto más sana sea, mejor. De esta forma, es mejor tomar con moderación y equilibrio aquellos elementos que aportan acidez a nuestra sangre como son la harina blanca, el azúcar y la sal, los productos lácteos, frituras, carne roja, chocolate con leche. Ojo también con las bebidas, se debe tomar con moderación el alcohol, los zumos envasados, el café, así como los refrescos con gas.

  1. Aumento en tu dieta de alimentos alcalinizantes

Es aconsejable aumentar la frecuencia en nuestra dieta de alimentos como el limón. Aunque parezca contradictorio por su sabor ácido, se trata de una fruta idónea para alcalinizar nuestro organismo. ¿Por qué? Porque cundo llega al estómago, comienza un proceso que combaten la acidez. Por ese motivo, es tan importante tomar un vaso de agua tibia con limón cada mañana en ayunas.

Otros alimentos alcalinizantes que se deben tomar con mayor frecuencia son: Aguacate, tomate, coles de Bruselas, espinacas, calabaza, cebolla, ajo, pepino, almendras crudas o jengibre, bicarbonato de sodio, té verde, diente de león, entre otros.

  1. Equilibrio emocional y control del estrés:

Cuando atravesamos largos periodos de estrés o ansiedad ese nivel de acidez en nuestro cuerpo puede dispararse. Por eso, es tan importante mantener nuestro equilibrio emocional, no perder el control para que nuestra salud no se resienta.

Aprende a vencer las tensiones del trabajo, los malos momentos emocionales y la presión. Piensa siempre que lo más importante en la vida es tu salud. La felicidad y el bienestar dependen de ello.

  1. Ejercicio, fuera el sedentarismo

Hace un poco de ejercicio cada día, dentro de nuestras posibilidades y acorde a nuestro estado físico, es una forma idónea de eliminar toxinas. Con el ejercicio aportamos oxígeno y nutrientes a nuestra sangre.

 

alimentos que estimulan tu felicidad

Alimentos que estimulan tu felicidad y estado de ánimo positivo

Alimentos que estimulan tu felicidad y estado de ánimo positivo, sí existen. Hay alimentos que son aliados contra la depresión. ¿Por qué? Porque aumentan los niveles de serotonina, un agente químico del cerebro y funciona como un poderoso neurotransmisor. De forma más común, se conoce a este agente como el “estimulante de la felicidad”. Es más, la falta de serotonina se relaciona síntomas de depresión, ansiedad, angustia y tristeza.

Se trata de un elemento que se sintetiza a partir de un aminoácido llamado triptófano, pero que tenemos que incorporar en nuestra dieta diaria, puesto que nuestro cuerpo no lo produce. De ahí que sea tan importante una ingesta habitual en la que se incluyan alimentos ricos en triptófano. Entre ellos, podemos destacar: cacao, cereales integrales, leche, queso, almendra, cacahuete, huevo, nuez, avellana, verduras de hoja verde, tomate, pescado, pollo, semillas de sésamo y también de girasol. Todos ellos podríamos definirlos como una especie de antidepresivos naturales, produciendo un aumento de serotonina.

Son alimentos que nos ayudan pero que sólo con tomarlos no basta para ser felices. Para que el cerebro pueda absorber el triptófano hace falta que se combina con carbohidratos, que se convierten en azúcar en el intestino. Por ejemplo, también se estimula esta hormona el hacer deporte y los métodos de relajación.

Eso sí, hay que señalar que para poder sintetizar esa serotonina, además del mencionado triptófano, nuestro cuerpo necesita cuatro elementos adicionales: ácidos grasos, omega 3, magnesio y zinc. ¿y dónde los encontramos? Pues también en alimentos como el pescado azul, los plátanos, el germen de trigo, las legumbres y las verduras.

Entre los alimentos que más resultados tienen para estimular el buen estado de ánimo se encuentra: la piña, el chocolate,

Piña:

Esta fruta tienen gran energía, ya que es muy rica en minerales y vitaminas. Se puede decir que es un estimulante de nuestro ánimo puesto que posee compuestos activos que impulsar la producción de serotonina. Pero además, otros de sus valores es que posee ingredientes, como la vitamina C ayuda a nuestra circulación y metabolismo. Es más, por la noche ayuda a conciliar el sueño.

 

 

Por otro lado, hay alimentos que suprimen la serotonina como puede ser el café.

5 productos que debes dejar fuera de una alimentación saludable

Una forma de cuidarnos es no incluir en nuestra dieta comidas y bebidas que poco aportan en una alimentación saludable.

No se trata de no probarlas nunca, pero sí se recomienda no incluirlos como un hábito. En la medida de lo posible, como norma general, es mejor evitarlos en nuestro día a día.

Todo ello, sabiendo que se trata de alimentos y bebidas que, a pesar de no ser buenos para nuestra salud, son especialmente adictivos y más apetecibles. O si no ¿Por qué apetecen tanto las bebidas gaseosas, las hamburguesas o las patatas fritas? Por eso, hay que ser conscientes de que su consumo debe ser ocasional.

Entre todos ellos, la bollería industrial, los productos catalogaos como “light”, la comida rápida, el pan de molde,

1. Bollería industrial

La ingesta de este tipo de productos se está disparando, con una incidencia no aconsejable entre los más pequeños. En este caso, son poco recomendables por el exceso de azúcar y también de sal, en cantidades demasiado elevadas, así como su elaboración con aceites y grasa de mala calidad. En su composición hay demasiados elementos poco saludables y su abuso hace que se desplacen alimentos más saludables en desayunos y meriendas, especialmente.

2. Productos “versión light”

Una de las mayores confusiones hoy día son los productos “versión light”. Se tiende a pensar que son beneficiosos, ya que no contienen tanto azúcar. Sin embargo, en estos casos se abusa de los edulcorantes, que no aportan energía a nuestro organismo. Tal como indica el Reglamento (CE) No 1924/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, las “versiones light” contienen un 30% de nutrientes menos que la original. En muchos casos se confía en que ese menor porcentaje de calorías es más saludable cuando no es así porque “light” no significa cero calorías. Asimismo, en contenido energético y nutricional también queda mermado.

Además, pueden influir y modificar la flora intestinal. La consecuencias son que pueden desplazar a las bacterias beneficiosas, de esta forma, nos predisponemos a a patologías como la obesidad o la intolerancia a la glucosa.

3. Las bebidas con burbujas y azucaradas:

El calor y el verano, más que en otras ocasiones del año, incitan a consumir bebidas refrescantes y con burbujas. Así de tentadoras son, pero, nada más lejos de la realidad para nuestra salud. No nos aportan nutrientes básicos y esenciales para nuestra alimentación equilibrada, sino una enorme cantidad de azúcar totalmente innecesaria, en torno a 35g de azúcar, unas 7 cucharadas por bote.

Tal como se recuerda desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), en una sola lata de este tipo de bebidas de sabor de cola, naranja, etc. Se superan con creces las cantidades recomendadas de azúcar, que no deben superar el 10% de la ingesta total de alimentos diaria. Incluso va más allá de sus consejos e indica que lo idóneo sería reducirla al 5%.

Por hacernos una idea, en una dieta estándar de 2000 Kcal diarias, ese 10% supone unas 200 Kcal de azúcares, unos 50 gramos al día. Si nos ajustamos a la recomendación de la OMS del 5%, serían 25 gramos al día. Es decir, una sola lata de bebidas azucaradas ya supera el índice diario recomendado.

4. Comida rápida o prefabricada

Ahorrar tiempo no es sinónimo de saludable en la cocina. Un claro ejemplo, todo lo que viene ya preparado como las patatas fritas congeladas, las hamburguesas, los nuggets de pollo o lasañas prefabricadas, entre otras muchas tentaciones de comida rápida o pre hecha. Sabrosos y baratos, pero nada recomendables para nuestra salud. ¿Por qué? Pues porque es altamente rica en azúcares simples, salsas con mucho sodio, harinas refinadas así como grasas trans, etc. Si las consumimos de forma habitual, lo único que aportarnos a nuestro organismo es un incremento exagerado de la ingesta calórica y la posibilidad de aumentar nuestra grasa corporal. Todo ello con problemas de salud asociados como el riesgo cardiovascular, diabetes tipo 2, dislipemias (elevación del LDL-colesterol y de los triglicéridos) o incremento de la tensión arterial. Por ello, lo más indicado, mantener estos productos lejos de nuestra nevera y consumirlos de forma muy ocasional.

5. Las famosas palomitas de microondas o el pan de molde

Si no se puede resistir la tentación de una noche de plan de cine con palomitas, lo más recomendable es olvidarnos de las palomitas de microondas y hacerlas en plan “casero”. ¿Por qué? Porque las que hacemos nosotros aportan hidratos de carbono, vitaminas del grupo B, proteína vegetal y fibra, mientras que las del micro pueden contener sustancias químicas para aportar sabor y aroma como el diacetilo. Es más, las de cas, se pueden hacer con aceite de oliva virgen y con poca sal.

Otro ejemplo lo tenemos en el pan de molde, tan empezado para sandwiches y tostadas. Está hecho a partir de harinas refinadas de cereales (generalmente trigo), levadura, agua y sal. Resulta que este  tipo de harinas, aportan menos fibra, vitaminas y minerales, ya que eliminan la cáscara del cereal. Lo mejor, optar por el pan con harina integral.

Evitar riesgos innecesarios para nuestra salud es apostar por los productos más naturales y ferscos, especialmente en épocas en las que hay tantas frutas y verduras apetecibles: cerezas, sandía, tomates, etc

 

Seguir unas pautas saludables de alimentación, clave en vacaciones de verano

Para la doctora medico nutricionista y health coach en San Sebastián, a pesar de los posibles excesos puntuales, lo importante es seguir unas pautas saludables de alimentación para disfrutar de unas vacaciones de verano sanas y equilibrar pequeños excesos en nuestros hábitos alimentarios.

La doctora y health coach Ana Garbizu, médico internista especializada en nutrición resalta la importancia de una alimentación equilibrada diaria para conseguir un buen estado de salud y mejorar nuestro equilibrio, tanto físico como emocional. Un aspecto importante ante la llegada del verano, en la que muchas personas se preguntan ¿qué comer en vacaciones para no engordar?

Según Garbizu, no hay que preparase sólo para la operación bikini, “pero es verdad que también es un buen momento para empezar a cuidarse. Precisamente, la llegada del calor ayuda a seguir alimentación saludable con elementos de temporada como son las ensaladas y los numerosos alimentos frescos y sanos del verano”. En este sentido, recuerda que “la idea no es sólo bajar esos kilos de más que queremos, sino estar dentro de los parámetros de salud recomendados por los especialistas en nutrición, que ayudarán a nuestro organismo a encontrarse mejor todo el año”.

Respecto a las dietas milagro, para acelerar los resultados antes de ir a la playa, Garbizu resalta que no sólo no existen sino que son “tremendamente nocivas para la salud, ya que afecta muy negativamente a nuestro cuerpo”. “Estas dietas son hipocalóricas, se pierde de todo, se pierde mal, músculo y hueso, y de forma arriesgada, pero no grasa que es de lo que se trata. Este objetivo se consigue cuando llevamos una alimentación correcta y mantenida en el tiempo”, recuerda.

«Unas pautas saludables de alimentación son clave en  verano»

 

 Vacaciones saludables: pautas saludables de alimentación

 

  1. La alimentación equilibrada como norma:

La alimentación es el elemento que nos va a permitir tener un estado de buena salud. En este sentido, hay que intentar no pensar que en determinadas fechas, como las vacaciones de verano, se gana peso, que después toca perder. No se trata de ese planteamiento, sino de pensar que cuidar nuestro cuerpo es aprender a comer de forma sana y correcta, algo para toda la vida y que puede beneficiar en un buen estado de salud, como prevención ante ciertas patologías. Por un exceso de vez en cuando en vacaciones, no pasa nada. Lo que es importante es el día a día.

 

  1. Adiós a las dietas milagro, no existen:

Evite el efecto inmediato de estas dietas. Este efecto no es sano porque se pueden hacer dietas y se pueden perder tres kilos en una semana. Lo que hay que saber es que esos 3 kilos son 3 litros de agua que se pierden y se ganan en seguida. Si hacemos una dieta desequilibrada, al principio perderemos agua, pero luego será masa muscular. Por lo tanto, para asegurarnos que perdemos grasa, hay que ponerse un plan nutricional equilibrado.

 

  1. Apostar por una alimentación variada:

Nuestro cuerpo necesita una alimentación variada. Tenemos que saber que hay unos nutrientes básicos necesarios todos los días (proteínas de buena calidad poco grasas, carbohidratos no elaborados, grasas de aceite vegetal monoinsaturado, etc.)

  1. Cinco comidas al día:

Lo ideal es hacer cinco comidas. Hay que evitar estar más de cinco horas sin comer porque para prevenir los altibajos de azúcar en sangre. Un desayuno, un tentempié a media mañana, la comida del mediodía, la merienda y luego la cena.

  1. Deporte acorde a nuestro estado físico.

Caminar en la playa, nadar, jugar al tenis, etc. Cualquier actividad que incorporemos en las vacaciones es válida, siempre teniendo en cuenta que debe amoldarse a nuestro estado físico.

 

adelgazar con éxito- actitud positiva

10 puntos emocionales que te motivarán para adelgazar con éxito y serenidad

Estamos en una época de año donde se el aumento de peso es más común, debido en muchas ocasiones a la conocida “astenia primaveral”. Se trata de un decaimiento emocional que puede repercutir en una apatía asociada a inactividad física, aumento del apetito, así como una mayor apetencia por alimentos ricos en carbohidratos y azúcares (segregadores de serotonina). Esta combinación de factores esta detrás de la ganancia de peso en temporadas como la actual.

Por tanto, los aspectos psicológicos tienen un un papel decisivo cuando alguie quiere bajar esos kilos de más, e incluso en los casos de obesidad, ya que en muchas ocasiones están detrás del consumo abusivo o exagerado de alimentos.

El primer paso es la motivación y el establecimeinto de unas pautas de incentivos que nos permiten tener unos objetivos claros. Junto a ello, hay que establecer un plan de alimentación personalizado, con la ayuda de nuestro médico nutricionista. Este porgrama se debe ver más como un cambio en nuestra mentalidad respecto a nuestra relación con los alimentos, que nos lleven a adoptar nuevos hábitos más saludables. El objetivo, acabar con la ingesta de comida de manera irracional y reduzcan los estímulos que nos llevan a ello (estrés, ansiedad, síntomas depresivos, consumo de alcohol, hambre, etc.).

«Controlar las  emociones  nos permitirá adelgazar con éxito»

 

El enfoque multidisciplinar es necesario para reforzar la motivación personal y para alcanzar con éxito nuestra estabilidad a la hora de reducir peso. La idea, establecer una conducta alimentaria y adquirir las estrategias y habilidades necesarias para mantener un peso saludable y llevar un estilo de vida sano. Entre las claves más destacadas para ello, pueden destacar los diez siguientes puntos:

Tener una actitud positiva ante la dieta

Antes de empezar una dieta, es importante que nos fijemos en los aspectos positivos que vamos a conseguir, poniendo menos atención a los alimentos que no podremos comer en un tiempo y resaltando las cosas buenas que nos va a aportar en nuestra vida ese cambio de alimentación (conseguiremos adelgazar, mejorará nuestra autoestima, oportunidad de cambiar nuestros hábitos, nos sentiremos más ágiles, nos sentará mejor la ropa…). Piensa en ellos a diario. Te motivará.

Olvidar las obsesiones con nuestro peso

Olvídate de estar pesándote todo el tiempo. Lo más indicado es hacerlo una vez a la semana y a la misma hora. La idea es mentalizarnos de que debemos acostumbrarnos a cuidarnos y mantener un peso saludable durante toda la vida, no sólo porque estemos a dieta. Cualquier extremo, en este sentido, es malo. Por tanto, ni olvidarnos por completo de que estamos cogiendo kilos, ni tampoco pesarnos todos los días y amargarnos.

Marcarnos objetivos realistas

Es mejor no agobiarse y avanzar con paso firme, aunque sean pequeños. Nos ayudará a confiar más en nosotros mismos y nuestra capacidad de superación. Por ello, lo más indicado es marcarnos objetivos realistas, que sean alcanzables. De esta forma, será mucho más gratificante comprobar los resultados que cuando planenamos una dieta a largo plazo y con metas muy altas.

Cinco comidas para regular el organismo

Lo mejor para controlar el hambre es pautarnos un horario estable de comidas, cada 3 horas, e intentar cumplirlos todos los días, incluidos los fines de semana. De esta forma, tendremos la sensación de que llevamos una vida más ordenada, que nos anticiparás al hambre y disminuimos la ansiedad del estómago vacío.

Una agenda de logos y retos

Nos ayudará mucho tener una agenda donde apuntemos los logros que vamos alcanzado, así como los próximos retos que queremos afrontar. Como siempre, el orden y la previsión son clave para ayudarnos a conocernos mejor, saber cúales son nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades para comprometernos más con nuestra dieta saludable.

Mastica y disfruta del placer de comer despacio

Intenta comer de una forma consciente, enterándote de lo que estás haciendo. Mastica y saborea cada alimento. Olvídate de las prisas. Tu cuerpo necesita que lo calmes 5 veces al día. Si comes despacio, necesitarás menos cantidad de alimento. Además, estarás aprendiendo a concederte un tiempo a ti mismo que te ayudará a reducir el estrés.

Recetas divertidas y variada: huye de la monotonía en el plato:

No hace falta grandes recetas, pueden ser cosas sencillas y fáciles de preparara, pero lo importante es variar para no aburrirnos. Busca recetas nuevas, que hagan que disfrutes más con la comida. Comparte esas recetas con amigos y familiares, te motivará ver que a los demás también les agrada la comida saludable. Disfruta cocinando.

Incorporar el ejercicio moderado en nuestro estilo de vida

Hacer deporte de forma constante, aunque sea una sencilla caminata. Se trata de dar con aquel que más nos guste, que nos sea fácil de practicar y que podamos incorporar sin problemas en nuestra vida diaria, como pasear, por ejemplo. Podemos empezar poco a poco e ir aumentando, en función de nuestra capacidad y estado físico, el tiempo. Recuerda, se trata de la constancia más que de grandes esfuerzos para no abandonar este buen hábito.

Divertirse y segregar endorfinas

Disfrutar de los momentos de la vida, divertirse también es positivo para nuestra actitud. Realiza actividades que te resulten placenteras y que te ayuden a aparcar de los problemas. Está demostrado que cuando uno se siente feliz, segrega endorfinas, que son las «hormonas del bienestar». De esta forma, también pondremos la comida en un segundo plano y estaremos llenando el estómago a todas horas.

Levantarse ante un tropiezo

Ser capaces de caer y volver a levantarnos es un indicativo de que podemos tolerar la frustración. Se trata de no rendirse y mantener una alimentación equilibrada en el tiempo, como estilo de vida, a pesar de tener algún fallo puntual. Es cuestión de aprende a resolver esta caída y retomar la dieta equilibrada cuanto antes.

doctora Ana Garbizu-medicina nutricional

Seguir unas pautas saludables de alimentación y disfrutar de las vacaciones

Para la doctora Ana Garbizu, médico nutricionista y health coach en San Sebastián, a pesar de los posibles excesos puntuales, podemos seguir unas pautas para disfrutar de unas vacaciones saludables y equilibrar el pequeño descontrol en nuestros hábitos alimentarios.

La doctora y health coach Ana Garbizu, médico internista especializada en nutrición resalta la importancia de una alimentación equilibrada diaria para conseguir un buen estado de salud y mejorar nuestro equilibrio, tanto físico como emocional.

Pregunta: La importancia de la alimentación diaria tiene un gran peso en nuestra salud y bienestar ¿Cómo empezar cuando nos sobran unos kilos tras fiestas y periodos estivales de vacaciones?

Doctora Ana Garbizu: Lo que nos tenemos que plantear es que la alimentación es el elemento que nos va a permitir tener un estado de buena salud. En este sentido, lo que hay que intentar es no pensar que en determinadas fechas, como las vacaciones de verano o la Navidad, se gana peso, que ahora toca perder. No se trata de ese planteamiento, sino de pensar que cuidar nuestro cuerpo, aprender a comer de forma sana y correcta, es algo para toda la vida, porque, en función de lo que comamos, podemos tener un estado de salud de malestar. Numerosas patologías están directamente asociadas a una alimentación inadecuada.

Creo que la gente está muy concienciada de que la alimentación es muy importante. Entonces es centrarse porque un exceso de vez en cuando, no pasa nada y a todo el mundo nos gusta ir a cenar o a comer por ahí y las vacaciones supone que se come o se bebe más. Eso no es importante, lo que es importante es el día a día.

Pregunta: En esta época se incrementan las dietas milagro. A una experta como usted, médico nutricionista ¿qué opinión tiene sobre este tipo de regímenes tan drástico?

Doctora Ana Garbizu: Las dietas milagro no existen. Si fuese así, todo el mundo estaría estupendamente bien. Lo que pasa es que muchas veces la gente lo que busca es el efecto inmediato. Este efecto no es sano porque se pueden hacer dietas y se pueden perder tres kilos en una semana. Lo que hay que saber es que esos 3 kilos son 3 litros de agua que se pierden y se ganan en seguida.

 Cuando se hace una dieta balanceada, el objetivo es perder peso, pero en forma de grasa. Si hacemos una dieta desequilbrada, al principio perderemos agua, pero luego será masa muscular. Por lo tanto, para asegurarnos que perdemos grasa, hay que ponerse un plan nutricional equilibrado.

Pregunta: ¿Qué alimentación? ¿Qué necesita nuestro cuerpo todos los días?

Doctora Ana Garbizu: Nuestro cuerpo necesita una alimentación variada. Tenemos que saber que hay unos nutrientes básicos necesarios todos los días porque nuestro cuerpo es una máquina que está funcionando y para que funcione bien le tenemos que aportar un buen suministro porque si no nuestro cuerpo siempre va a funcionar y si hay una alimentación desequilibrada entonces va a recurrir a nuestra masa muscular a segregar a una serie de hormonas inflamatorias que nos van a producir una inflamación silenciosa que no nos enteramos pero al cabo de los años van a aparecer los síntomas como por ejemplo la obesidad, la hipertensión, la diabetes, una cardiopatía, y todas estas patologías vienen derivadas de una alimentación incorrecta.

Entonces tenemos que, todos los días aportar una serie de nutrientes básicos elementales que son una cantidad de proteínas, de carbohidratos y de grasas.

¿Qué tipo de alimentación? Tiene que ser variada, la tenemos que elegir bien, por ejemplo el tema de las proteínas, las hay animales y vegetales. Las proteínas proceden de lo que se mueve, de los animales y de sus derivados, carne, pescado, huevos, leche y demás. Entonces si tenemos que elegir una proteína, la tenemos que elegir de buena calidad, entre un filete de ternera o unas salchichas. La proteína de un filete de ternera es de buena calidad, en cambio las salchichas muchas veces no sabemos su procedencia o es dudosa y luego también tenemos que esa proteína sea poco grasa. Es mejor elegir una ternera, un pollo, un pavo, un pescado. Antes que el cerdo, cordero, buey que son carnes mucho más grasas. En cambio el tipo de grasa que tiene el pescado es una grasa saludable.

Los carbohidratos lo mismo, son azúcares y lo que viene de la tierra: verduras, fruta, pasta… entonces tenemos que procurar que esos carbohidratos no sean muy elaborados. Cuanto más elaborados sean, por ejemplo un bollo de pastelería o bollería industrial es muchísimo más tóxico para nuestro cuerpo que si elegimos un pan normal o verduras o fruta, pasta, arroz. Con moderación todo.

Y las grasas que son imprescindibles también y que no las podemos evitar. Lo mismo, intentar que no sean muy abundantes. Y elegir un aceite vegetal monoinsaturado, por ejemplo de oliva antes que un aceite de palma o de coco y demás.

Pregunta: ¿Se peca mucho de comprar comida precocinada que quizás no sea la más saludable? Por facilidad, vas al supermercado, compras, calientas en casa y listo.

Doctora Ana Garbizu: Es verdad que es más fácil, pero hay que leer siempre las etiquetas y qué es lo que se compra porque hay comida precocinada que es saludable. Las proteínas están bien y están más o menos equilibradas, tiene poca grasa. Entonces se puede recurrir a elaborar comidas muy fáciles y que sean muy sanas. Lo que hay que intentar evitar es todo lo industrial. Es verdad lo que te acabo de decir, por ejemplo, un pescado elaborado por mucho que sea elaborado generalmente será sano. En cambio si compramos una cosa que al abrirlo tiene un halo de grasa pues hay que intentar evitarlo.

Pregunta: Y la pregunta estrella ¿cuántas comidas hay que hacer al día? Porque muchas veces dudamos, no sabemos si tres. Tres seguro que hay que hacer, pero ¿tres, cinco? Cuál es lo ideal?

Doctora Ana Garbizu: Lo ideal es hacer cinco comidas. Todo está en función de la hora en la que nos levantamos y acostemos. Hay que evitar estar más de cinco horas sin comer porque para evitar los altibajos de azúcar en sangre tenemos que mantener el nivel de azúcar más o menos constante y eso se logra haciendo cinco comidas. Un desayuno, un tentempié a media mañana, la comida del mediodía, la merienda y luego la cena. Si desde que cenáramos hasta que nos acostáramos pasaran más de dos horas sería adecuado comerse un yogurt, para evitar lo que te digo las fluctuaciones de azúcar en sangre. Que puede hacer que incluso nos mareemos un poquito porque bajan mucho o suben mucho.

Pregunta: Estamos equivocados cuando pensamos que para perder peso hay que dejar de comer, ¿no?

Doctora Ana Garbizu: Eso es un error, porque la máxima es si alguien quiere perder peso tiene que perder peso comiendo de forma equilibrada. Tu cuerpo tiene que seguir funcionando, entonces si dejas de comer si a tu cuerpo no le aportas del exterior los nutrientes básicos, ¿qué hace?, recurrir a tus nutrientes básicos. Entonces si durante una temporada dejaras de comer segundos platos que son las proteínas, recurriría a las proteínas tuyas, que es tu masa muscular. Pierdes peso, pero pierdes masa muscular y eso es completamente insano. Hay que comer de forma equilibrada y eso seguro que te va a permitir perder peso sin ninguna duda.

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La importancia del entrenamiento para mantener una vida saludable

Por Alberto Bueno, Entrenador Personal en San Sebastián

Rutinas de entreno, volumen de trabajo, definición. Máquinas, pesas, elásticos, discos, barras. Batidos, quemadores de grasa, multivitamínicos. Series, repeticiones, tiempo de descanso. Entrenamiento funcional, croosfit, spinning. Hidrato de carbono, proteína, grasas, etc. Todo esto lo tenemos en nuestro día a día, pero ¿cuántas personas saben utilizarlo de forma correcta?

Mi nombre es Alberto Bueno, Entrenador Personal con una experiencia de 15 años, en este artículo quiero que veáis cuál es mi trabajo y la importancia de entrenar bien dentro de un gimnasio y mantener una vida saludable.

Recuerda que «Tú eres el arquitecto de tu cuerpo, tú eliges si quieres construir o por el contrario destruirlo».

Es muy habitual asistir a un gimnasio, donde, por norma general, se carece de monitor y nuestra primera toma de contacto nos puede resultar muy negativa, ya que desconocemos la utilización de toda la maquinaria que allí nos encontramos.

Además, es normal que, una vez que vemos los dibujos ilustrativos de la máquinas empecemos a hacer series y repeticiones con una carga alta o baja sin ningún objetivo real. Todo ello sin olvidar que es también muy normal «copiar» a otras personas e imitar sus ejercicios, sin valorar si son buenos para nosotros.

En muchas ocasiones, asimismo, suele pasar que nos metamos a una clase colectiva sin saber la coreografía, sin tener una base aerobico, etc.

Con todo ello, no quiero decir que las personas que están trabajando dentro de un gimnasio no asesoren a sus clientes, claro que no. Lo que pasa es que, casi siempre esa información se queda en agua de borrajas cuando nos subimos encima de una bici, o cargamos una barra, cuando se trata de mover una máquina y delante hay un espejo o en el momento que le damos al enter de un cardio y al lado hay una chica que nos gusta. En estos momentos es cuando corremos un alto riesgo de sufrir un accidente, de lesionarnos o de producir una acción más grave.

Por estas múltiples razones, cada día es más frecuente ver la figura de un Entrenador Personal, un profesional que está con nosotros desde el momento que entramos al gimnasio hasta que salimos de él.

Suele haber previamente una reunión donde ambos se han conocido, una valoración física y un planteamiento de objetivos …

La hora o hora y media que dura el entrenamiento, cliente – profesor, van realizando ejercicios con control, trabajos cardiovasculares a una intensidad y con un ritmo concreto, pausas de descanso, movimientos específicos, conversaciones relacionadas con buenos hábitos de vida, ratos de motivación y esfuerzo… Todo esto hace que la sesión sea «armónica, eficaz y práctica».

En todo este tiempo por mis manos han pasado, gente para rehabilitarse de una lesión u operación, gente con sobrepeso, gente que quería ganar tono muscular, gente sedentaria que quería iniciarse y adquirir una vida saludable, clientes con diferentes patologías, deportistas amateur y profesionales, personas con enfermedades, gente que quería preparar una carrera o prueba específica…

Mi opinión es que «tener a un Entrenador Personal, es una forma de conseguir más rápido y de manera más eficaz y saludable tus objetivos personales. La constancia, la disciplina, el orden, la motivación… Son virtudes que no todos tenemos… Y ese día a día en nuestro entrenamiento nos lo llena esta persona externa que consigue nuestro máximo en cada sesión»

intestinal

Permeabilidad intestinal. Eukrasia-Dyskrasia, formación de la doctora Ana Garbizu

Permeabilidad intestinal: La doctora Ana Garbizu ha participado este mes de mayo en la sesión formativa “Permeabilidad intestinal. Eukrasia-Dyskrasia”. Se trata de un nuevo módulo de especialización que se ha desarrollado en Bilbao a cargo de del Ysonut Nutrition Program, con un carácter eminentemente práctico y está orientada a una implementación inmediata en consulta.

 

La permeabilidad intestinal es un concepto cada vez más debatido tanto en la las terapias alternativas, como en el campo de la gastroenterología. Un tema del que cada vez se analiza más y al que se asocia al incremento de las alergias alimentarias y enfermedades autoinmunes.

«La Permeabilidad intestinal es un concepto cada vez más debatido»

El Síndrome del intestino permeable es muy nuevo y, desde el punto de vista médico, aún no clasificado con criterios clínicos y diagnósticos consensuados. Sin embargo, sí se habla ya en la comunidad científica de una propiedad intestinal, la permeabilidad intestinal, que es en la que se basa esta formación.

Los estudios en este tema se centran en la búsqueda de las relaciones del aumento de esta permeabilidad como un factor más que se asocia a patologías diversas como el colon irritable, dispepsia funcional o brotes de algunas enfermedades autoinmunes. Todo ello se sigue indagando por parte de especialistas en medicina nutricional para saber cómo seguir abordando la salud desde la alimentación, optimizar el funcionamiento del organismo y mejorar la calidad de vida.