osteporosis

Detrás de la osteoporosis pueden estar enfermedades de origen nutricional

La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), ha querido recordar que el origen nutricional de ciertas enfermedades, entre las que se encuentra la osteoporosis, no debe olvidarse.

 

La SEEN resalta que nos encontramos antes unimportante problema de salud pública cuya relevancia va en aumento con el envejecimiento progresivo de la población”. De hecho, tal como indican, en la Unión Europea esta enfermedad conlleva más años de discapacidad y de calidad de vida perdidos que la mayoría de las enfermedades neoplásicas.

Factores genéticos y enfermedades de origen nutricional

 En el caso de la osteoporosis, la debilidad de los huesos se debe a la mezcla de múltiples factores genéticos, ambientales y hormonales que interactúan entre sí. En su aparición, tal como destacan desde la SEEN, desempeñan un papel importante aspectos como el “brusco descenso de los niveles de estrógenos relacionados con la menopausia, así como los cambios hormonales asociados al propio envejecimiento”.

A este respecto, los expertos en endocrinología y nutrición indican que «la mayoría de la osteoporosis secundarias son causadas por enfermedades de origen endocrinológico o nutricional (diabetes, desnutrición, exceso de cortisol, trastornos de la glándula tiroides o paratiroides, , etc.)».

Por tanto, en el tratamiento de la osteoporosis, es necesario realizar una “aproximación integral e individualizada”. En todo caso, siempre se recomienda incrementar la actividad física acorde a nuestro estado de salud, dejar el tabaco, el incremento de la ingesta de calcio, y la adecuación de los niveles sanguíneos de la Hormona D (vitamina D).

Alimentación rica el vitamina D para evitar ese origen nutricional

Una alimentación rica en calcio y vitamina D es esencial para mantener unos huesos fuertes y conservarlos en el mejor estado posible con el paso de los años.

Detrás de la osteoporosis, junto a las causas genéticas, también puede haber un estilo de vida o una alimentación irregulares. Estos factores pueden intervenir en su aparición. Si bien, una dieta equilibrada, sana y con presencia de vitamina D también ayuda a su prevención y a evitar ese porcentaje que se debe al origen nutricional.

A este respecto cabe recordar que desde que nacemos hasta los 16 años es cuando la absorción de calcio por nuestro cuerpo alcanza su pico máximo. Si bien, a partir de esa edad, se hace muy necesario incrementar el consumo de aquellos alimentos que contribuyan a la asimilación de esta sustancia por parte de los huesos.

Para una mejor orientación de lo que se recomenda al respecto, existen estudios como el realizado por el Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario San Cecilio de Granada, por ejemplo. En este informe se recuerda que los niveles adecuados de ingestión cálcica dependen de las diferentes etapas de la vida y de la franja de edad en la que nos encontremos:

– Entre los 3 y 8 años: 800 mg/día.

– Entre los 9 y los 17 años: 1.300 mg/día.

– Adultos: entre 1.000 y 1.500 mg/día.

– Mujeres embarazadas: 1.300 mg/día.

Alimentos más ricos en calcio: Prevenir el origen nutricional de la osteoporosis

La mejor manera de prevenir la osteoporosis es cuidarnos, llevar una dieta equilibrada y poner atención a que en nuestra ingesta diaria incluimos una cantidad suficiente de calcio diaria. Existen alimentos, como los que se detallan a continuación, que nos ayudarán a ello. Eso sí, la mejor manera de saber qué es lo más indicado es ponerse en manos de un médico nutricionista:

 

– Lácteos: En este tipo de alimentos se incluyen la eche, los yogures, quesos, cuajadas, etc. Desde el punto de vista nutricional, se recomendar que sean ligeros y desnatados, ya que los glóbulos de grasa pueden arrastrar el calcio e impidir su absorción.

 

– Pescados y mariscos: principalmente los que se pueden tomar con espinas(anchoas o sardinas) y otros como el besugo, las almejas, las chilas, los berberechos, el gallo, las gambas, los langostinos, el rape, las sardinas, el atún y la merluza.

 

– Legumbres: son ricos en calcio pero una parte es arrastrada por la fibra y el ácido fítico. Para que no se pierdan grandes cantidades de calcio en estos alimentos es conveniente respetar los tiempos de cocción.

 

– Verduras: sobre todo espinacas, acelga y brócoli.

 

– Frutos secos: aunque son ricos en calcio, éste no se asimila al 100% y su contenido calórico es alto. No están recomendados para personas con sobrepeso. Entre los que más calcio tienen destacan las almendras.

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